🐝 𝐋𝐚𝐬 𝐚𝐛𝐞𝐣𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐢𝐝𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐚 𝐒𝐚𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨 𝐝𝐞 𝐀𝐬𝐢́𝐬
Todos conocemos la historia del lobo de Gubbio y de los pájaros que escuchaban a San Francisco. Pero existe una leyenda menos conocida y profundamente hermosa.
Se cuenta que, cuando San Francisco estaba viviendo sus últimas horas en la Porciúncula, los hermanos que lo acompañaban vieron algo extraordinario. Mientras el santo se despedía de este mundo con sencillez y paz, un enjambre de abejas apareció alrededor de su celda.
No buscaron flores ni se alejaron. Permanecieron allí, sobrevolando suavemente el lugar y posándose cerca de él, como si quisieran acompañar a quien había amado y respetado a toda la creación.
Su zumbido era suave, casi como un canto, poco a poco, algunas comenzaron a posarse sobre su cabeza y alrededor de su cuerpo, formando una especie de corona viva. Los frailes que estaban presentes contemplaron asombrados aquella escena. Para ellos, no era una simple coincidencia: hasta las criaturas más pequeñas habían venido a despedirse de quien las había amado como hermanas.
Verdad histórica o leyenda, el mensaje sigue vivo ocho siglos después:
Quien aprende a amar la creación descubre que nunca está solo.
Cada criatura tiene un lugar en la obra de Dios.
Y el amor que ofrecemos al mundo siempre encuentra una forma de regresar a nosotros.
Que San Francisco de Asís nos inspire a cuidar la naturaleza, proteger y mirar con más ternura a todas las criaturas.
“Alabado seas, mi Señor, por todas tus criaturas.”
Amén.
Fuente: Del sitio de facebook Rincón de Oración.
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