"¿A los hombres no les interesa la protección del clima? ¿Es eso cierto? Y si lo fuera, ¿qué se puede hacer para convencerlos de que el tema también los afecta?
Cuando Mike Smith decidió dar a su vida lo que él describe como un "giro radical", llevaba más de una década como piloto de combate de EE. UU. Cambió los cazas, los despliegues militares y las operaciones con misiles de crucero por los árboles y la sostenibilidad.
En realidad, todo empezó mucho antes, aunque no fue consciente en ese momento. Cuando tenía apenas nueve años, vio un megaincendio arrasar un bosque cerca de su casa, en el centro de Idaho. Según los estándares actuales, no se trató de un fuego descomunal, pero, para un niño criado al aire libre, fue algo apocalíptico. "En ese momento, sentía que todo el estado estaba en llamas. Fue algo absolutamente inolvidable para mí", relata Smith.
| El incendio forestal que Mike Smith vivió de niño lo llevó más tarde a comprometerse con causas medioambientales.Imagen: Mike Smith |
El incendio no solo dejó una marca indeleble en su memoria, sino también en la tierra. Más de 20 años después, cuando Mike regresó a Idaho con su esposa para mostrarle dónde había crecido, lo que vio lo dejó helado. "Cuando vuelves al lugar donde creciste, ves todas las cosas que se han transformado. Y lo impactante fue ver aquello que no había cambiado. Seguía siendo tierra negra, todavía negra, 22 años después".
Mike Smith fundó una empresa de tecnología climática que ayuda a negocios a reducir emisiones. Y se dio cuenta de que había más mujeres que hombres en el ámbito climático.
¿Se relacionan hombres y mujeres de manera diferente con la crisis climática?
Lo que Smith observó en su nueva trayectoria vital es un fenómeno ampliamente documentado, conocido como la "brecha verde de género", es decir, la idea de que las mujeres están más preocupadas por el clima que los hombres.
Amanda Clayton, politóloga de la Universidad de California, descubrió investigando sobre ese tema que "la brecha de género crece en función de la riqueza del país". Cuanto más ricos, más probable es que las mujeres sean quienes expresen mayor inquietud por el cambio climático. En realidad, lo que sucede no es que ellas se preocupen más, sino que ellos tienden a hacerlo menos. "La creciente brecha de género es, en realidad, el creciente escepticismo de los hombres", comenta Clayton.
Una de las razones parece ser el miedo a los costos —financieros y culturales— de la transición hacia un futuro de energía limpia. Para hombres criados con la expectativa tradicional de ser proveedores, esos costos se sienten especialmente amenazantes. En ese punto, entra también en juego la política, porque la experta descubrió que, a medida que los países se enriquecen, el cambio climático se politiza.
"Y cuando el cambio climático se convierte en un tema político para la derecha, vemos a las élites políticas e industriales comenzar a promover creencias escépticas sobre el clima", explica Clayton a DW. Esto incluye narrativas dirigidas más a hombres que a mujeres, con mensajes sobre la obligación de abandonar los vehículos a gasolina o la amenaza a empleos del sector de los combustibles fósiles, que está dominado principalmente por hombres. En resumen: quemar petróleo, gas y carbón puede convertirse en parte de una identidad que a veces se denomina "petromasculinidad".
Otra investigación reciente revela que existe una relación directa entre la preocupación por el cambio climático y lo que los hombres perciben como amenazas a su masculinidad.
Diferentes maneras de hablar del clima con los hombres
El psicólogo Vidar Vetterfalk trata de profundizar en esta forma de pensar. En su trabajo con MÄN, una organización sueca que involucra a hombres y niños para desafiar los estereotipos de masculinidad, les pide a grupos de hombres que expresen qué les gusta del mundo natural y cuáles son sus preocupaciones sobre su futuro.
"Eso crea una conexión", explica, en lugar de culpa y responsabilidad por la crisis climática. "Muchos hombres comparten, ya después de la primera ronda, que nunca antes habían hablado con otros hombres de esta manera ni habían escuchado juntos a otros hombres de esta forma".
Convertir la acción climática en una misión
Los hombres que asisten a estos talleres probablemente ya tengan cierto interés en el medioambiente, lo más difícil es llegar a quienes nunca se han involucrado en estos temas. Mike Smith cree que el diálogo sencillo y sin culpa puede ayudar mucho a involucrar a los hombres en por qué es importante preocuparse por el planeta. Y ha descubierto que su propio pasado le resulta útil para ello.
"Una cosa es segura: como expiloto de combate, nadie puede quitarme mi carnet de hombre", dijo Smith. "Eso me da un poco de margen cuando hablo de cosas que tradicionalmente se consideran más femeninas".
| Tras más de una década como piloto militar, Mike Smith se dedica ahora profesionalmente a temas medioambientales. Imagen: Mike Smith |
También cree que los hombres son más propensos a interesarse en la acción climática si ven cómo puede mejorar sus propias vidas —por ejemplo, instalando paneles solares o conduciendo vehículos eléctricos para ahorrar combustible. Ver a hombres considerados "muy masculinos" adoptar prácticas ecológicas también puede ayudar a cambiar la mentalidad y el comportamiento.
"Lo que realmente necesita la mayoría de las personas es un sentido de propósito, impulso y misión", prosigue Smith. "Creo que esa puede ser la clave hacia donde podemos avanzar con la masculinidad y el clima"."
Fuente: Del sitio informativo del DW ("Deutsche Welle") de Alemania.
https://www.dw.com/es/brecha-verde-de-g%C3%A9nero-hombres-desconectados-del-ecologismo/a-77233446
La imagen de portada pertenece al DW y lleva el siguiente epígrafe: "El uso de combustibles fósiles calienta el planeta, pero el cambio climático parece preocupar más a las mujeres que a los hombres.Imagen: David McNew/Getty Images".


