Hay cosas que el corazón guarda
que la lengua está demasiado cansada para nombrar.
Así que acércate, Gran Osa
siéntate conmigo
bajo las viejas montañas,
donde el viento recuerda
lo que hemos olvidado.
Háblame de los inviernos
que intentaron hacernos pequeños,
de los ríos que siguieron fluyendo
incluso cuando las piedras
se interponían en su camino.
Dime por qué la luna
sigue saliendo para los que lloran,
por qué las estrellas permanecen
cuando un ser querido se ha ido
más allá del camino.
He cargado el silencio
como un pesado bulto
sobre mi espalda.
He caminado a través
de las estaciones
con oraciones guardadas
bajo mis costillas.
Pero tú conoces este lenguaje
el lenguaje del bosque,
el lenguaje de las huellas en la nieve,
el lenguaje de un fuego
que susurra en la noche.
No me pides que sea fuerte.
Simplemente siéntate a mi lado.
Y de alguna manera,
eso es suficiente.
Tus grandes patas descansan
sobre la tierra
como si le recordaran al suelo
que aún estoy aquí.
Que mi sangre todavía recuerda
las canciones de quienes
me precedieron.
Que la tristeza no es el final
de la historia.
Incluso el árbol más viejo
debe perder sus hojas
antes de aprender a dar la bienvenida a la primavera.
Así que, si hay algo
que aún no puedo decir,
déjame dejártelo aquí contigo
entre las agujas de pino,
bajo la luna vigilante,
donde nuestros ancestros
pueden oírnos.
Háblame, Gran Oso.
No con palabras.
Dime con tu silencio
que no camino solo.
Y cuando llegue la mañana,
camina conmigo un poco más lejos.
Porque he aprendido
que a veces la sanación
no llega como un trueno.
A veces,
es simplemente
un gran oso a tu lado,
respirando lentamente al amanecer,
recordándole a tu corazón cansado
que aún eres parte de la tierra,
y la tierra no te ha olvidado.
🎨 Arte de Serín Alar
🖊️Poema: Piahn
Indigenous Rhythm Circle
Fuente: Del sitio de facebook Ciencia de la MENTE Argentina - Centro argentino de Ciencia de la Mente.















