(en preparación)
Myriam Gomez Sastre
***✨ MEDITACION EN MOVIMIENTO ✨***
En los templos zen japoneses existe un ritual diario que parece mundano: el samu, o trabajo físico consciente.
Uno de los más comunes es barrer el patio con una escoba de bambú. Los monjes lo hacen cada mañana y cada tarde, independientemente de si hay hojas o no.
No lo hacen para “limpiar” en sentido práctico; lo hacen para practicar presencia total en un acto simple. Cada pasada de la escoba es una meditación en movimiento: atención plena en el sonido del bambú rozando la piedra, en la sensación de las manos, en el ritmo de la respiración, en el instante presente sin añadir pensamientos innecesarios.
Este ritual enseña que la iluminación no está en experiencias extraordinarias, sino en la calidad de atención que le das a lo ordinario.
Barrer no es un medio para llegar a algo más alto; es la cosa misma. Cuando barres con mente dispersa, estás disperso. Cuando barres con presencia total, estás despierto. Y esa presencia se traslada a todo lo demás: comer, caminar, hablar, escuchar, decidir.
En la vida cotidiana puedes hacer tu propio samu con cualquier tarea repetitiva: lavar platos, doblar ropa, caminar al trabajo, organizar tu escritorio. Elige una actividad simple que normalmente haces en piloto automático.
Hazla hoy como si fuera lo único que existe en el universo. Siente el agua en las manos, el peso de la prenda, el sonido de tus pasos. Cuando la mente se vaya (y se irá), vuelve suavemente sin juzgarte. No busques “sentirte zen”; solo regresa al acto.
Lo que sucede con el tiempo es sutil pero profundo: dejas de dividir la vida en “tareas aburridas” y “momentos importantes”. Todo se convierte en oportunidad de estar presente.
El aburrimiento desaparece porque ya no esperas que algo externo te entretenga. La ansiedad baja porque ya no vives en el futuro o en el pasado mientras haces las cosas. Y la energía aumenta porque dejas de pelear con la realidad cotidiana.
El ritual japonés de barrer no busca resultados espectaculares. Busca presencia radical en lo simple. Y cuando vives desde esa presencia, descubres que lo simple es, en realidad, lo más sagrado que hay.
Hoy elige una tarea cotidiana y hazla como meditación. Barre tu patio interno. Y observa cómo la vida deja de ser algo que “hay que soportar” para convertirse en algo que simplemente estás viviendo. 💓
Gracias, gracias, gracias!
Nos amo 🫂
Nos bendigo🙏
Dios con nosotros y en nosotros🕊️