Noche de Reyes

Transcribimos otro bellísimo poema de nuestra poetisa predilecta, Delmira Agustini, que puede encontrarse en la edición de sus "Obras Completas" que se encuentra en la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España. Este libro, como siempre recomendamos, se puede recorrer página a página, ya que, como tantos libros, está digitalizado, lo cual nos parece una actitud extremadamente buena para estos ejemplares que no están al alcance de todos los amantes de la literatura.  Copiamos además el relato que se encuentra en este libro sobre la vida y la muerte de esta poetisa excelsa, que completa la publicación de sus mejores obras. No dejen de leerlo...
NOCHE DE REYES 
«Tenía en las pupilas un brillo nunca visto,
Era rubio, muy dulce y se llamaba Cristo !... »

— Ah sigue ! — el mago erguía la frente soberana —
—«Mi copa es del Oriente, es sagrado este vino. —
«Allá en Betlheém, un día legendario y divino,
«Yo vi nacer al niño de estirpe sobrehumana.

«La Miseria lamía su mano.. . porcelana
«Celeste con el sello de un trágico destino;
«Y Él sonreía siempre á la Miseria, al sino,
«Al cordero de nieve, á la cruz del Mañana…

Era mi Dios!... Ah Cristo mi piedad os reclama.
Mi labio aún esta dulce de la oración que os llama!
Peregrinando cultos, mi rubio, infausto Dios,
No estragué de mi fe los armiños pristinos,
Ah! por todos los templos, por todos los caminos,
Divagando sonámbula, yo marchaba hacia Vos...

Del libro Obras Completas de Delmira Agustini, que incluye los poemas de "Los cálices vacíos" del año 1913.
RUMBO
        Delmira Agustini no ha muerto. Vive en sus hondas poesías inmarcesibles, que es tanto como
vivir en el corazón de los admiradores, y vive en aquella casa de donde fué sacado su cuerpo, ya va para diez años, pero donde quedó prendida su alma. Es allí donde nosotros la acabamos de encontrar.
        Dos padres amorosos consagran su existencia a recordar la excepcional criatura que se fué.
        Unas manos fraternas coleccionaron — y revisan de tiempo en tiempo — borradores, algunos indescifrables. Toda la casa está llena de su espíritu. Delmira Agustini vive, domina, preside los aposentos. .. Recordamos la mañana aquella que fuimos a la casa en cuya sala se había improvisado la capilla ardiente. Estaba llena de detalles emocionantes la espaciosa habitación. Cerca del féretro, donde la gran poetisa dormía para siempre, con los bucles sedeños acariciando el bello rostro de marfil, estaba "mudo el teclado en su clave sonoro". Y más allá, siempre como en el verso de Darío, "en un vaso olvidada" languidecía una flor. Veíanse los cuadernos de música que la excelsa artista hojeó con sus manos liliales; los cuadros que Delmira Agustini pintó; los bordados que combinara; las leves maderas que llenó hábilmente con calados de filigrana; la muñeca que le compraron los padres a los cuatro años y que Delmira conservó siempre, porque, en su bondad infinita, ni siquiera osara "hacerle daño" a las muñecas...
        Diez años después, hemos vuelto a la casa. Faltaba en la sala aquella figura, dulce y extática, que semejaba una santa al reposar en el ataúd. Pero permanecía incambiado todo lo demás: el piano, cuyas teclas acariciaban largamente sus dedos; los cuadros que pintó para escapar al peso doblegante de sus ideas geniales, sus bordados, sus marquitos de madera calada, su muñeca, esperando que la alzaran del sofá las dulces manos de la dueña...
        Y más allá, prolongando la velada, con el miedo al insomnio, a ese terrible insomnio que se padece en la casa desde que quien resultara su gloria y su alegría se fué, vimos a los padres de Delmira. El señor Agustini, con el alma desgarrada, pero sobreponiéndose al dolor, da ánimos a la afligida compañera, menos hábil para ocultar sus sufrimientos, que suspira y nos dice:
—¿Ustedes habían tratado a mi hija?...
****

        En Delmira Agustini coincidieron rasgos típicos de razas admirables. Su abuelo paterno era
francés y el materno alemán. Las abuelas nacieron en la Argentina y en el Uruguay respectivamente.
La ascendencia de la abuela paterna fue italiana. Así Delmira tuvo en su espíritu la acuidad
francesa, la grandeza sajona, la imaginación meridional y el perfume selvático de la libre América.
        Don Santiago Agustini se casó por amor en el año 1882. Su joven compañera, entonces de una
sugestiva belleza, había nacido en Buenos Aires.
        El matrimonio tuvo un niño, lo que contrarió, con esa contrariedad pasajera de las recién casadas, a quien soñaba con peinar los bucles de una blonda niña. Pero llegó ésta cuatro años más tarde. Era de ojos azules, muy blanca, muy sana, con algo de Walkyria. La casa fué chica para albergar el regocijo, la ventura de todos. A los seis meses engañaba a los que la veían, por su desarrollo; a los nueve decía palabras enteras; poco después de los diez, caminó... A los dos años, viendo estudiar al hermanito, deletreaba; a los cuatro escribía; a los cinco bordó un mantel que conserva, como una joya, la familia.
—Fué precoz, muy precoz, — nos dice la madre. No incurro en trivial vanagloria de familia. Yo afirmo que mi hija fué excepcional. No jugó nunca, a pesar de que tenía en casa al hermanito. Su seriedad nos desconcertaba. Desde los tres años, yo la recuerdo sentada junto a mí, cosiendo y haciendo zurcidos al principio; luego, bordando...
        No fué a colegios. A los siete años, la mamá se ocupaba de su instrucción. Mujer ilustrada, realmente culta, enseñó a leer y a escribir a la niña, se preocupó de familiarizarla con todas las materias imprescindibles, sin excluir la aritmética.
        Pero le buscó una hábil maestra de piano, pues, hija de alemán — ¡y como alemán, buen músico!- la señora de Agustini concedía verdadera importancia al arte. Madame Bemporat, que este es el nombre de la profesora, fué la primera persona, a un lado la familia, que aseguró cómo Delmira era una inteligencia excepcional.
        Nosotros, ávidos de descubrir la psicología de tan extraordinaria criatura, hemos preguntado:
—¿Y era muy sensible la niña?
—Mucho — nos dice la mamá.
—¿Se afectaba cuando la reprendían?
—¿Reprenderla? — y las tristes pupilas, más brillantes con el dolor de la evocación, se asombra — ¡Nunca hizo nada que mereciese reprensión mi hija! ¡Jamás la reprendimos!
        Estas expresiones traslucen bien lo que fué la excelsa Delmira Agustini en su hogar. Era bastante más que una niña mimada: un verdadero ídolo. Hogar sencillo, pero acomodado, donde no preocupaba el logro de más bienes materiales, dábase enorme importancia a lo espiritual. De ahí el entusiasmo con que la señora de Agustini, más comprensiva por mujer y por hija de artista, alentó los primeros balbuceos literarios de la hija. El esposo la secundaba. El trato, entre aquellos seres era cordial, exquisito. La niña leía mucho. Dominaba el francés a la perfección. Aquellos tiempos — con no estar muy lejanos — diferían de los actuales, pues la mujer, en general, salía poco a la calle. Los transeúntes veían de tarde a la madre y la hija abrazadas en el balcón.
        La señora de Agustini velaba el sueño de la niña, máxime cuando, ya consagrada poetisa, despertábase tarde, pues sus poemas los hacía en la cama, apoyando las carillas en la mesa de luz, durante altas horas de la noche y aun de la madrugada.
        Cuando los pasos de Delmira sonaban triunfales en el cuarto, la madre aguardaba su aparición
embebecida:
—¡ Por fin salió el sol!...
        Y la colmaba de besos. Parece que el hacer poesías fué en la gran artista una cosa espontánea.    Cuando los padres descubrieron los primeros versos, sorprendíanse:
—¿Tú has hecho esto?
—Sí.
—¿Y cómo no nos decías nada?
        La niña se sinceró:
—Porque yo /pensaba que esto era una cosa que hacía toda la gente.
        Se recuerda su temprana afición a las palomas, a las que había escrito la primera poesía que descubrió la familia, teniendo la niña siete años. En general, Delmira Agustini logró hacer todo cuanto se proponía, fuera en el piano, junto a las cuartillas o sobre el bastidor de bordar. A los
doce años dominaba la música clásica, pasándose hasta tres horas seguidas con los ejercicios de piano. Fué a los 16 cuando, con una seriedad impropia de su juventud, le confesaba a la madre:
—Voy a dejar todo para dedicarme a escribir. ¡ No sé, no sé!... Siento en el alma una cosa que me alegra y que me deprime... ¡Creo que voy a poder sacar algo bueno!
        Como siempre, tuvo el apoyo de sus padres. La señora de Agustini la estimulaba. Vino el leer
copiosamente en la cama, el llenar de garabatos que ella sola entendía, los márgenes de los libros, el borronear cuartillas... Tenía una fervorosa devoción artística: Gabriel D'Annunzzio. Y varias admiraciones hondas: Rubén Darío y Nervo, en París; Herrera y Reissig y Vasseur en el Uruguay.


****
        Delmira Agustini no era un temperamento huraño, aunque tenía momentos de una reconcentración casi religiosa. Se aisló de las jóvenes de su edad porque se notaba incomprendida, y se apartaba de los suyos en horas que poníala divinamente inquieta el estro. La familia la observaba con amor.Veíanla como distraída, haciendo dibujos sobre un papel o las páginas blancas de un libro y, de pronto, anotaba frases con celeridad. En esta forma hizo sus admirables composiciones. El primer original sólo Delmira habría podido descifrarlo; luego, en las copias, era el 
modificar palabras, el retocar los versos. El padre ponía en limpio éstos. Su principal lucha era
con ella misma, para vencer la facilidad:
—Escribir mucho, es fácil — confesaba. —Lo difícil es hacer poco, quedarse sólo con la esencia
de lo que se nos ha ido ocurriendo.
        No ambicionó la celebridad. Trabajaba por necesidad anímica, porque érale preciso dar forma
a sus sensaciones, porque debía reflejar su mundo interior, su divino tormento. Cuando escribió "El libro blanco" — a tiempo que corregía las pruebas — significaba a los suyos:
—Si llegan a comprenderme seis personas, yo me consideraré feliz.
        Como gran artista que era — y como niña que nunca conoció la vida — jamás veía la parte práctica de la existencia. Su bondad fué absoluta.
        Cuando daba una vuelta por el centro, del brazo de su madre, distribuía monedas entre los chicos pobres con los cuales se topaba. Los vendedores de diarios eran sus protegidos. Viéndolos alegres, volvía a la casa inundada de satisfacción. Era nerviosa, pero sin malhumor. Sus gustos no podían ser más sencillos. Elegía sus vestidos entre los menos complicados y detestaba las alhajas.
        En cierta ocasión exigió de sus padres que le compraran un cofrecito, que luego colmara de piedras falsas. Y era uno de sus juegos predilectos apuñar aquellos vidrios polícromos que mentían esmeraldas, rubíes, turquesas, jacintos, amatistas... Luego de mirarlos largo rato entre sus manos, los esparcía en la colcha o sobre la mesa, si es que estaba levantada:
—¡Me gustan los colores, el brillo! — decía.
        Cuando se iba a casar, los padres le regalaron una esmeralda grande y ella se opuso a que la
orlara de brillantes el joyero:
—¡Sola!... ¡Sola!... ¡La quiero sola!!...
        Si la madre decía alguna lisonja al hijo, exteriorizándole su cariño, Delmira, núbil ya, se quedaba herida, mostrando esa envidia sin egoísmo ni maldad de las criaturas:
—¿Y yo?... ¿Qué soy yo para ti? — preguntaba intranquila.
—¿Tú?... ¡Lo primero del mundo!.
        Y Delmira respiraba fuerte, anhelante, como si desapareciera una cruel opresión. Con los años,
se agudizó su pasión por la música. Tocaba a Bach, al Beethoven taumaturgo de las Sonatas...
        Y sobre todo, soñó despierta con el "Nocturno " de Chopin.
        Una vez que aparecieron sus libros, tuvo amigos escritores. Pero su vida fué siempre recogida,
íntima. Nadie sabe decir cómo se hizo de novio, cómo llegó a casarse... Los suyos, por no
contrariarla, ni siquiera lo hicieron para advertirle que el hombre que ella miró, no la merecía.
        Delmira, en esto como en todo, hizo su gusto... ¿Pero fué acaso su gusto?...
        Nos resistimos a creerlo. Con su enorme bondad, sintió piedad por el primer hombre que le
confesó su amor. Y se entregó a él. La vida rompió bruscamente su ensueño. Y al mes de casada, en una mañana triste, fría y lluviosa, apareció pálida e inquieta en el hogar paterno:
—¡ Mamita, mamita! — y se abrazó a la bondadosa dama. —¡Huí de la vulgaridad! ¡Ya no me separaré más de ti!... ¡Mamita, mamita!...

        Luego... ¡ una terrible, una inexplicable tragedia!
        Detengámonos aquí, respetando el dolor de los suyos, conmovidos ante un pobre corazón de madre. Baste saber que la señora de Agustini, al morir aquel genial ser idolatrado, cayó enferma y no pudo abandonar el lecho en ocho largos años.
        Los padres de la gran artista sólo viven ahora para el recuerdo...
 ANTE EL CADAVER DE LA POETISA
(Crónica hecha en la capilla ardiente)

EL FÉRETRO
        Habíase dispuesto próximo al balcón que tenía sus postigos cerrados. Por el montante, entraba la luz gris y destemplada de la calle. El ataúd descansaba sobre un pie sencillo. Era este ataúd de madera negra, con adornos de metal plateado. Tenía vidrio hasta cerca de la mitad solamente.
        Y vio el cronista cómo el cuerpo de la poetisa desaparecía bajo pliegues de gruesa faya de seda negra, con un sutil bordado blanco. Pocas flores, sobre este féretro, alcázar de un cuerpo que fué primaveral, que fué perfumado, que supo estremecerse al hálito del arte como un rosal que besara el aura. ¡Pobre Delmira!
        Apenas si un humilde ramo de violetas y otro —aún más humilde — de junquillos, se posaban por cima de la hermosa cabeza, que fué genial...
LA CARA
        Digamos algo de este rostro que hemos visto acardenalado, exangüe, yerto. ¡ Era tan lindo!
        La amplia frente, tras la que florecieron los versos más hermosos que mujer de nuestra época forjó, notábase fría, un poco amoratada. Era de marfil, sí. Pero uno de esos marfiles viejos que hemos visto en rancias catedrales, obscurecido por los años y el humo del incienso.
        ¡Ah, los dulces ojos! Tenían veladas las zarcas pupilas; pupilas nostalgiosas; pupilas serenas; dulces pupilas que parecían tener la visión de todos los dolores de la vida...
        Sobre ellas — cortinas que no han de levantarse más — caían los párpados, orlados con las pestañas largas y sedosas. ..
        ¿Y la boca? Sin aquella su triunfal coloración, parecía más mística, más asexual..

Piedad para los labios como engarce
Celestes donde fulge
Invisible la perla de la Hostia.
LOS CABELLOS
        Desaparecían cubiertos por la cofia, de faya negra también, con un solo vivo de gasa blanca.      Desaparecían, pero no en absoluto. Un mechón undoso, brillante, fragante — nota de gentil armonía — íbale hasta el cuello, como una sierpe que buscara su garganta de "madonna".
        Y evocó el cronista aquella su cabellera; su cabellera abundosa, bipartida, lánguida, con la languidez aristocrática de la rama del sauce.

Piedad para las pulcras cabelleras
Místicas aureolas
Que nunca airea el abanico negro,
Negro y enorme de la tempestad.
EVOCANDO LAS MANOS
        No las vi o el cronista no podía verlas, ocultas por las sedas y las tablas del fúnebre cajón. Pero las evocó. Eran tan finas, tan pulidas, tan sugerentes!...
        Manos breves que estremecían con su frío al ser rozadas.
        Y era que todo el calor llevábaselo el corazón.
        ¡Ah, las manos de Delmira Agustini, armoniosas, filiales, principescas!... Con los dedos largos y afilados, rematando en una aguzada uña de ágata. El índice casi tan largo como el del corazón: signo inequívoco de poesía. También en los dedos de aquel gran lírico que fué Julio Herrera y Reissig podía notarse esta peculiaridad:

Manos que sois de la Vida,
Manos que sois del ensueño;
Manos que me disteis gloria.
Manos que me disteis miedo!
Llevad a la fosa misma
Un pétalo de mi cuerpo.
LA JAULA VACÍA
        ¡Cuan triste esta salita donde el cronista ha visto transcurrir media hora esta mañana!
        En torno al féretro, los blandones funerarios tremelucían.
        La luz temblona irisaba el vidrio y las aristas delféretro ponía tonos cambiantes de nácar
en la opalina tez...
        Pocos muebles por aquí y acullá. Pocos, pero con carácter: una mesita, el diván, unas sillas, el piano...
        Este piano tocaba todas las noches el "Nocturno"de Chopin.
—¡ Toca otra cosa más alegre, nena!
—¡Me gusta tanto, mamita!
        Tenía la obsesión de la tristeza. Había nacido así: reflexiva, idealizadora, melancólica...
        ¡Tú, oh pobre Delmira, naciste inadaptada, inadaptable!...
        Naciste superior a este ambiente, a todos los ambientes... Habrías sido infortunada en todas
partes...
Mi lecho que está en blanco, es blanco y vaporoso
Como flor de inocencia,
Como espuma de vicio...
LOS RETRATOS
        Aparte de los familiares, vense algunos retratos de artistas que la admiraron mucho: Samuel Blixén, Nervo, el pintor Graner, Herrera y Reissig, cuyos claros ojos se adivinan perdidos en aquel mundo en que él sólo viviera.
        Y en un marco de oro y seda roja, entre nomeolvides y pensamientos bordados, la cabeza de león agobiado del ruiseñor nicaragüense: la fotografía de Rubén Darío, con esta dedicatoria: "Ex toto corde et anima''.
        Por aquí, un cuadro de amor por ella dibujado, por allá un primoroso trabajo que ella hizo en madera...
        Hay un último lienzo, sin terminar. Es un cuadro con un niño rosado, seráfico...
        Porque esta pobre niña que ha muerto, tenía el sentimiento de la maternidad!...
        Entraban los visitantes... Entraban silenciosos, recogidos... Un silencio hierático reina en toda la casa...
        El rostro tiene una expresión tan serena que desconcierta.
        La poetisa que tanto amaba la vida, se fué de la vida, tranquila como si sonriera.
        ¡Oh, maldición de las armas de fuego! Tú debías morir, sí; pero entre rosas, en una noche en que las rosas, pródigas en perfumes, queriéndote acariciar, te envenenaran..."
7 de julio de 1914.
Vicente A. Salaverri
Fuente: Biblioteca Digital Hispánica - Obras completas de Delmira Agustini.
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000043195&page=1

La imagen de portada pertenece al artista Federico Andreotti,

La poesía de "Los cálices vacíos" (cuarta parte)

Continuamos disfrutando de los poemas de la excelente poetisa Delmira Agustini, quien en 1913 publicó su libro consagratorio, "Los cálices vacíos", en la hermana República de Uruguay. Cuarta y última parte de esta serie de poemas que compartimos con nuestros lectores. Los invitamos a seguir leyendo poesía, ya que además de elevar el alma y darle alimento espiritual, favorece la ampliación de rutas neuronales y el trabajo de nuestra mente y su permanente actualización.
¡Nunca dejen de leer poesía porque es la mejor actividad que el ser humano puede tener.
SUPREMO IDILIO
(Boceto de un poema)
En el balcón romántico de un castillo adormido
Que los ojos suspensos de la noche adiamantan,
Una figura blanca hasta la luz.. . Erguido
Bajo el balcón romántico del castillo adormido,
Un cuerpo tenebroso.. . Alternándose cantan.

—Oh tú, flor augural de una estirpe suprema
Que duplica los pétalos sensitivos del alma,
Nata de azules sangres, aurisolar diadema
Florecida en las sienes de la Raza!.. . Suprema
Mente pulso en la noche tu corazón en calma!

—Oh tú que surges pálido de un gran fondo de enigma
Como el retrato incógnito de una tela remota!.. .
Tu sello puede ser un blasón ó un estigma;
En las aguas cambiantes de tus ojos de enigma
Un corazón herido — y acaso muerto — flota!

—Los ojos son la Carne y son el Alma: mira!
Yo soy la Aristocracia lívida del Dolor
Que forja los puñales, las cruces y las liras, 
Que en las llagas sonríe y en los labios suspira.. .
Satán pudiera ser mi semilla ó mi flor!
Soy fruto de aspereza y maldición: yo amargo
Y mancho mortalmente el labio que me toca;
Mi beso es flor sombría de un Otoño muy largo.. .
Exprimido en tus labios dará un sabor amargo,
Y todo el Mal del Mundo florecerá en tu boca!

Bajo la aurora fúlgida de tu ilusión, mi vida
Extenderá las ruinas de un apagado Averno;
Vengo cómo el vampiro de una noche aterida
A embriagarme en tu sangre nueva: llego á tu vida
Derramada en capullos, como un ceñudo Invierno!

—Cómo en pétalos flojos yo desmayo á tu hechizo!...
Traga siniestro buitre mi pobre corazón!
En tus manos rjt espíritu es dúctil como un rizo.. .
El corazón me lleva á tu siniestro hechizo
Como el barco inconsciente el ala del timón!

Comulga con mi cuerpo devoradora sima!
Mi alma clavo en tu alma como una estrella de oro;
Florecerá tu frente como una tierra opima,
Cuando en tu almohada trágica y honda como una sima,
Mis rizos se derramen en una fuente de oro!
—Mi alma es negra tumba , fría como la Nieve., .
—Buscaré una rendija para filtrarme en luz!
—Albo lirio!... A tocarte ni mi sombra se atreve.. .
—Te abro; ¡oh mancha de lodo! mi gran cáliz de nieve
Y tiendo á ti eucarísticos mis brazos, negra cruz!

Enróscate; ¡oh serpiente caída de mi Estrella
Sombría á mi ardoroso tronco primaveral!... .
Yo apagaré tu Noche ó me incrustaré en ella:
Seré en tus cielos negros el fanal de una estrella
Seré en tus mares turbios la estrella de un fanal!

Sé mi bien ó mi mal, yo viviré en tu vida!
Yo enlazo á tus espinas mi hiedra de ilusión...
Seré en tí una palorna que en una ruina anida;
Soy blanca, y dulce, y leve; llévame por la Vida
Prendida como un lirio sobre tu corazón!

Oh dulce, dulce lirio!... Llave de las alburas!
Tú has abierto la sala blanca en mi alma sombría,
La sala en que silentes las ilusiones puras
En dorados sitiales, tejen mallas de alburas!.. .
—Tu alma se vuelve blanca porque va siendo mía!
—Oh leyes del Milagro!... yo, hijo de la sombra
Morder tu carne rubia: oh fruto de los soles!
—Soy tuya fatalmente: mi silencio te nombra,
Y si la tocas tiembla como un alma mi sombra!.. .
Oh maga flor del Oro brotada en mis crisoles!

—Los surcos azurados del Ensueño sembremos
De alguna palpitante simiente inconcebida
Que arda en florecimientos imprevistos y extremos;
Y al amparo inefable de los cielos sembremos
De besos extrahumanos las cumbres de la Vida!

Amor es milagroso, invencible y eterno;
La vida formidable florece entre sus labios.. .
Raíz nutrida en la entraña del Cielo y del Averno,
Viene á dar á la tierra el fuerte fruto eterno
Cuyo sangriento zumo se bebe á cuatro labios!

Amor es todo el Bien y todo el mal, el Cielo
Todo es la arcada ardiente de sus alas cernidas.. .
Bajar de un plinto vano es remontar el vuelo.. .
Y Él te impulsa á mis brazos abiertos como el Cielo
Oh suma flor con alma, á deshojar en vidas!...
****
En el balcón romántico de un castillo adormido
Que los ojos suspensos de la Noche adiamantan,
El Silencio y la Sombra se acarician sin ruido.. .
Bajo el balcón romántico del castillo adormido

Un fuerte claro-oscuro y dos voces que cantan... 
LAS CORONAS
...¿Un ensueño entrañable?... ¿Un recuerdo profundo?...
¡Fué un momento supremo á las puertas del Mundo!

El Destino me dijo maravillosamente:
—Tus sienes son dos vivos engastes soberanos:
elige una corona, todas van á tu frente!—
Y yo las vi brotar de las fecundas manos,

floridas y gloriosas, trágicas y brillantes!
Más fría que el marmóreo cadáver de una estatua,
miré rodar espinas, y flores, y diamantes,
como el bagaje espléndido de una Quimera fatua.

Luego fué un haz luciente de doradas estrellas;
—Toma!— dijo— son besos del Milagro, entre ellas
Florecerán tus sienes como dos tierras cálidas!...

. . .tal pupilas que mueren, se apagaron rodando.. .
Yo me interné en la Vida, dulcemente, soñando
hundir mis sienes fértiles entre tus manos pálidas!...
UN ALMA
    Bajo los grandes cielos
Afelpados de sombras ó dorados de soles,
Arropada en el manto
Pálido y torrencial de mi melancolía,
Con una astral indiferencia miro
Pasar las intemperies...

    Ceños
De los reconcentrados horizontes;
Aletazos de fuego del relámpago;
Deshielos de las nubes;
Fantásticos tropeles
Desmelenados de los huracanes;
Pórticos esmaltados de los iris,
Abiertos á las fúlgidas bonanzas:
Pasad!.. . Yo miro indiferente y fija,
Indiferente y fija como un astro!
LA COPA DEL AMOR
Bebamos juntos en la copa egregia!
Raro licor se ofrenda á nuestras almas.
Abran mis rosas su frescura regia
A la sombra indeleble de tus palmas!

Tú despertaste mi alma adormecida
En la tumba silente de las horas;
A tí la primer sangre de mi vida
¡En los vasos de luz de mis auroras!

Ah! tu voz vino á recamar de oro
Mis lóbregos silencios; tú rompiste
El gran hilo de perlas de mi lloro,
Y al sol naciente mi horizonte abriste.

Por ti, en mi oriente nocturnal, la aurora
Tendió el temblor rosado de su tul;
Así en las sombras de la vida ahora,
Yo te abro el alma como un cielo azul!
* * **
¡Ah yo me siento abrir como una rosa!
Ven á beber mis mieles soberanas:
¡Yo soy la copa del amor pomposa
Que engarzará en tus manos sobrehumanas!

La copa erige su esplendor de llama.. .
¡Con que hechizo en tus manos brillaría!
Su misteriosa exquisitez reclama
Dedos de ensueño y labios de armonía.

Tómala y bebe, que la gloria dora
El idilio de luz de nuestras almas;
¡Marchítense las rosas de mi aurora
A la sombra indeleble de tus palmas!
Fuente: Del sitio Biblioteca Digital Hispánica - "Los cálices vacíos"
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000041909&page=1

La imagen de portada pertenece al artista Stefano Ussi, y se titula "El retorno del Sheik".
"Stefano Ussi (Florencia, 2 de septiembre de 1822 - Florencia, 11 de julio de 1901) fue un pintor italiano. Fue discípulo de Enrico Pollastrini en la Academia de Bellas Artes de Florencia y luego completó sus estudios artísticos en Roma, donde residió de 1849 a 1853".
Fuente: Del sitio Wikipedia - Stefano Ussi.
https://es.wikipedia.org/wiki/Stefano_Ussi

Las obras que nos muestran hermosos arreglos de flores pertenecen a la artista Szchenzyi Szidonia, de la República de Hungría.
"Szechenyi Szidonia es una artista húngara contemporánea de pintura al óleo. Ella nació en 1965 en Kiskunfelegyhaza. El amor por el arte y las pinturas visitó su mente muy pronto. Aunque comenzó su carrera en un campo diferente, la pasión del arte superaba sus intereses. Sus frescas y bellas naturalezas muertas florales son conocidas en todo el mundo.
Después de la graduación, Szechenyi Szidonia trabajó en el sector de la salud, la atracción por el arte superó sus intereses profesionales. ella comenzó a coleccionar libros relacionados con la pintura y fue su esposo y artista István Széchenyi quien más la inspiró. Después de observar el trabajo de su esposo, ella llegó al camino correcto".
Fuente: Del sitio de arte Fine Art Blogger,  Szechenyi Szidonia.
http://fineartblogger.com/floral-oil-paintings-by-szechenyi-szidonia/

La imagen del jardín de los ángeles enamorados pertenece al artista Vladimir Yegorovich Makovski, y se titula "Cupido Jardinero".
"Vladímir Yegórovich Makovski (en ruso: Влади́мир Его́рович Мако́вский; 26 de enero (greg.: 7 de febrero) 1846, Moscú - 21 de febrero de 1920, Petrogrado) fue un pintor de género realista, retratista y coleccionista de arte ruso".
Fuente: Del sitio Wikipedia - Vladímir Makovski.
https://es.wikipedia.org/wiki/Vlad%C3%ADmir_Makovski

La última imagen pertenece al artista Ruud Van Empel, fotógrafo y pintor.
"Ruud van Empel nació en Breda, Países Bajos, en 1958. Estudió en la Academie voor Beeldende Kunst St. Joost (Academia de Arte de St Joost) en Breda en la década de 1970, y comenzó a producir cintas de video de producción independiente en los años ochenta. Se mudó a Amsterdam a finales de los años ochenta para trabajar en su carrera como artista visual. Su primera serie fotográfica fue The Office (1995-2001), Study for Women (1999-2002) y Study in Green (2003). El Museo Groninger presentó su primera exposición individual en 1999. Hizo su gran avance internacional con su serie World-Moon-Venus , que se mostró en la Casa George Eastman en Rochester, estado de Nueva York".
Fuente: Del sitio Wikipedia - Ruud Van Empel.
https://en.wikipedia.org/wiki/Ruud_van_Empel

La poesía de "Los cálices vacíos" (tercera parte)

Tercera parte de la serie de poemas extraídos de "Los cálices vacíos" de la poetisa Delmira Agustini, publicado en 1913, como ya explicamos. En esta oportunidad, transcribimos las elogiosas palabras de un escritor de la talla de Miguel de Unamuno, quien escribe para la edición de los poemas de Delmira. Se suma Alfonsina Storni, la gran poetisa, quien tuvo hermosas palabras de aprobación para su obra. También sumamos la página donde el gran Rubén Darío escribe el prólogo de este libro, y que apareció oportunamente en la edición de la Revista Caras y Caretas, la mejor publicación de la República Argentina, de ese año, 1913.
Revista Caras y Caretas de la República Argentina,
del año 1913, donde se transcribe el prólogo de Rubén Darío 
Juicio crítico de Miguel de Unamuno 
"El Rector de la Universidad de Salamanca.
Señorita :
        "Abrí sus CANTOS DE LA MAÑANA y vi lo primero que es musa hispana, gitana su sangre y teutón el rubio vaso.
« Alma que cabe en un verso
Mejor que en un universo »—
        ¡Qué extra - femenino, es decir, que hondamente humano es esto !
« Las noches son caminos negros de las auroras... » 
        sí, por las noches se va mejor.
«Fuerte como en los brazos de Dios!» 
        ¡Qué poético, es decir, que íntimamente verdadero es esto !.. .
        Sí, por mi parte sé lo que es llevar dentro
«una estrella dormida que nos abrasa sin dar fulgor.»
« Y se besaban hondo hasta morderse el alma» 
        Y el alma suele morir de estas mordeduras.
«Engastada en mis manos fulguraba 
como oscura presea tu cabeza... »
        Si, de la cabeza fluye una vida ignota. El hombre, dicen, tiende á convertirse en un hipertrófico cerebro servido por órganos..... .
       Y ahora, después de estas fugitivas notas, escritas mientras leo su libro, no quiero leer las
« Opiniones sobre la poetisa» Para qué ? Voy á leer el otro, «El libro Blanco.»
        Lo abro ahora mismo y anoto: He leído las dos composiciones.
        No tienen la intensidad ni la intimidad de las de su otro libro. Ha progresado Vd.; es decir, ha vivido.
«Si mi labio está aún dulce de la oración que os llama! »
        Muy poético!
 «La rima es el tirano empurpurado.»
        De esto le escribiría todo un libro.. . La poesía á « La Estatua » me recuerda algo que he escrito titulado « Calma » y que aparecerá en mi segundo y nuevo tomo de Poesías.
« Tal llega á amarse un gran dolor amigo... »
        Como que se vive de él.. . 1
« Sin el espectro destructor del Tiempo.»
        Sí, sí, esa es mi canción !
« Misterio : ven... »
        Sí, eso del más allá es la fuente de toda poesía.
« Sobre tus hombros pesará mi cruz !»
        Si, si no pudiéramos cambiarnos los hombres las cruces,no viviríamos. 
« Desde lejos.» 
        ¡Muy bien ! Sí, una mujer no puede ofrecer á un hombre nada más grande que su destino.
        Y eso de :
«Mi alma es frente á tu alma como el mar
frente al cielo »— 
es de verdadera grandeza.
        Y cierro este otro libro.
        La saluda con toda simpatía de compañerismo."
 Miguel de Unamuno,
para la edición de "Los cálices vacíos"
Juicio crítico de Alfonsina Storni 
"... esta feroz feminidad, avasallante, que la hizo producir una poesía nueva, desconocida, cálida,
porque es la expresión viva de un temperamento humano excepcional, suerte de llamarada ardiente que se levantó como un volcán de este suelo, iluminó el cielo americano, se corrió hacia España y levantó en el mundo de habla castellana un sensacional rumor de admiración, de aplauso, de consagración. Nunca la amaremos bastante".
 Alfonsina Storni,
para la edición de "Los cálices vacíos"
CON TU RETRATO
Yo no sé si mis ojos ó mis manos  
Encendieron la vida en tu retrato;
Nubes humanas, rayos sobrehumanos, -
Todo tu Yó de emperador innato

Amanece á mis ojos, en mis manos!
Por eso, toda en llamas, yo desato
Cabellos y alma para tu retrato,
Y me abro en flor!... Entonces, soberanos

De la sombra y la luz, tus ojos graves
Dicen grandezas que yo sé y tú sabes.. .
Y te dejo morir.. . Queda en mis manos

Una gran mancha lívida y sombría.. .
Y renaces en mi melancolía
Formado de astros frios y lejanos!
FIERA DE AMOR
Fiera de amor, yo sufro hambre de corazones.
De palomos, de buitres, de corzos ó leones,
No hay manjar que más tiente, no hay más grato sabor,
Había ya estragado mis garras y mi instinto,
Cuando erguida en la casi ultratierra de un plinto,
Me deslumbró una estatua de antiguo emperador.

Y crecí de entusiasmo; por el tronco de piedra
Ascendió mi deseo como fulmínea hiedra
Hasta el pecho, nutrido en nieve al parecer;
Y clamé al imposible corazón.. . la escultura
Su gloria custodiaba serenísima y pura,
Con la frente en Mañana y la planta en Ayer.

Perenne mi deseo, en el tronco de piedra
Ha quedado prendido como sangrienta hiedra;
Y desde entonces muerdo soñando un corazón
De estatua, presa suma para mi garra bella;
No es ni carne ni mármol: una pasta de estrella
Sin sangre, sin calor y sin palpitación.. .

Con la esencia de una sobrehumana pasión!
CEGUERA
Me abismo en una rara ceguera luminosa
Un astro, casi un alma, me ha velado la Vida.
¿Se ha prendido en mi cómo brillante mariposa,
O en su disco de luz he quedado prendida?

    No sé .. .
Rara ceguera que me borras el mundo,
Estrella, casi alma, con que asciendo ó me hundo:
Dame tu luz y vélame eternamente el mundo!
INEXTINGUIBLES. . .
O tú que duermes tan hondo que no despiertas!
Milagrosas de vivas, milagrosas de muertas,
Y por muertas y vivas eternamente abiertas,

Alguna noche en duelo yo encuentro tus pupilas

Bajo un trapo de sombra ó una blonda de luna.

Bebo en ellas la Calma como en una laguna.
Por hondas, por calladas, por buenas, por tranquilas

Un lecho ó una tumba parece cada una.
Fuente: Del sitio Biblioteca Digital Hispánica - "Los cálices vacíos"
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000041909&page=1

La imagen de portada pertenece al artista James Sant.
"James Sant  (1820-1916) fue un pintor británico especializado en retratos y conocido especialmente por las imágenes de mujeres y niños  y la exploración artística del simbolismo de la infancia. Fue miembro de la Royal Academy . George Sant y Sarah Sant también fueron artistas y se cree que fueron su hermano y hermana".
Fuente: Del sitio Wikipedia - James Sant.
https://en.wikipedia.org/wiki/James_Sant

El rostro de las pupilas pertenece a Michal Lukasiewicz.
Lukasiewicz nació en 1974 en Pulawy, Polonia, y desde 1995 vive y trabaja en Amberes, Bélgica.  "Mis pinturas son de la forma humana, la ternura suave que puede transferir al espectador; nunca la ira del mundo, sino la paz y la armonía de la que los humanos somos capaces. Me ha influido vivir en Bélgica y pintar en los países del Benelux y trato de mostrar el lado plácido del sujeto utilizando la luz, el reflejo de la luz y las sombras para enfatizar la forma y las curvas de los sujetos. Nunca utilizo el color, sino la sutileza del tono para lograr estos efectos. Intento lograr la suavidad de la piel y el cuerpo para que no haya movimientos de pincel visibles para el espectador".
Fuente: Del sitio Tutt'Art, Michal Lukasiewicz, 1974 ~ pintor figurativo realista.
https://translate.google.com.ar/translate?hl=es&sl=en&u=https://www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com/2010/12/michal-lukasiewicz.html&prev=search

La poesía de "Los cálices vacíos" (segunda parte)

Continuamos con la segunda parte de la transcripción de poemas de "Los cálices vacíos", de la poetisa Delmira Agustini, publicados en 1913 en nuestra hermana República de Uruguay
Imagen de Delmira Agustini en la primera edición de
"Los cálices vacíos" 
DÍA NUESTRO
— La tienda de la noche se ha rasgado hacia Oriente.—
Tu espíritu amanece maravillosamente;
Su luz entra en mi alma como el sol á un vergel.. .

—Pleno sol. Llueve fuego. — Tu amor tienta, es la gruta
Afelpada de musgo, el arroyo, la fruta,
La deleitosa fruta madura á toda miel.

—El Ángelus— Tus manos son dos alas tranquilas,
Mi espíritu se dobla como un gajo de lilas,
Y mi cuerpo te envuelve.. . tan sutil como un velo.

—El triunfo de la Noche— De tus manos, más bellas,
Fluyen todas las sombras y todas las estrellas,
Y mi cuerpo se vuelve profundo como un cielo!
LA RUPTURA
Érase una cadena fuerte como un destino,
Sacra como una vida, sensible como un alma;
La corté con un lirio y sigo mi camino
Con la frialdad magnífica de la Muerte.. . Con calma

Curiosidad mi espíritu se asoma á su laguna
Interior, y el cristal de las aguas dormidas,
Refleja un dios ó un monstruo, enmascarado en una
Esfinje tenebrosa suspensa de otras vidas,
VISIÓN
¿Acaso fué en un marco de ilusión,
En el profundo espejo del deseo,
O fué divina y simplemente en vida
Que yo te vi velar mi sueño la otra noche?

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
Taciturno á mi lado apareciste
Como un hongo gigante, muerto y vivo,
Brotado en los rincones de la noche
Húmedos de silencio,
Y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas á mi supremamente,
Como á la copa de cristal de un lago
Sobre el mantel de fuego del desierto;
Te inclinabas á mi, como un enfermo
De la vida á los opios infalibles
Y á las vendas de piedra de la Muerte;

Te inclinabas á mi como el creyente
A la oblea de cielo de la hostia.. .
—Gota de nieve con sabor de estrellas
Que alimenta los lirios de la Carne,
Chispa de Dios que estrella los espíritus.—
Te inclinabas á rríi como el gran sauce
De la Melancolía
A las hondas lagunas del silencio;
Te inclinabas á mi como la torre
De mármol del Orgullo,
Minada por un monstruo de tristeza,
A la hermana solemne de su sombra.. .
Te inclinabas á mi como si fuera
Mi cuerpo la inicial de tu destino
En la página oscura de mi lecho;
Te inclinabas á mí como al milagro
De una ventana abierta al mas allá.

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
Apuntada entre zarzas de pestañas,
Al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
Glisando entre los riscos de la sombra
A la estatua de lirios de tu cuerpo!
Tú te inclinabas más y más.. . y tanto,
Y tanto te inclinaste,
Que mis flores eróticas son dobles,
Y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida.. .

Yo esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico; un abrazo
De cuatro brazos que la gloria viste
De fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
Cuatro raíces de una raza nueva:

Y esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico. . .
Y cuando,
Te abrí los ojos como un alma, y vi
Que te hacías atrás y te envolvías
En yo no sé que pliegue inmenso de la sombra!
Fuente: Del sitio digital de la Biblioteca Digital Hispánica.
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000041909&page=1

La imagen de portada pertenece al artista Robert Hefferan, y pertence al sitio digital Arte y Cultura de Facebook.
"Nacido en Manchester en 1968, las bellas pinturas al óleo de Rob Hefferan son casi indescriptibles. Tiene la rara y misteriosa habilidad de crear escenas realistas con solo su imaginación y un pincel. La forma en que capta los tonos de piel, el movimiento y la tela es notable".
Fuente: Del sitio My Modern Met.
https://mymodernmet.com/fine-art-rob-hefferan-12/

La poesía de "Los cálices vacíos" (primera parte)

por Delmira Agustini 
Transcribimos fragmentos de este hermoso libro de poemas, "Los cálices vacíos", publicado en el año 1913 y cuya autora, la excelsa Delmira Agustini, perdió la vida a manos de su esposo al año siguiente. Nos quedan sus poemas inolvidables, que impactaron profundamente en los escritores de su época de todo el mundo.
PORTICO
        "De todas cuantas mujeres hoy escriben en verso ninguna ha impresionado mi ánimo como Delmira Agustini, por su alma sin velos y su corazón de flor. A veces rosa por lo sonrosado, á veces lirio por lo blanco. Y es la primera vez en que en lengua castellana aparece un alma femenina en el orgullo de la verdad de su inocencia y de su amor, á no ser Santa Teresa en su exaltación divina. Si esta niña bella continúa en la lírica revelación de su espíritu como hasta ahora, va á asombrar á nuestro mundo de lengua española. Sinceridad, encanto y fantasía, he allí las cualidades de esta deliciosa musa. Cambiando la frase de Shakespeare, podría decirse «tha t is a vvoman », pues por ser muy mujer dice cosas exquisitas que nunca se han dicho. Sean con ella la gloria, el amor y la felicidad".
Rubén Darío,
para la edición de "Los cálices vacíos"
de 1913 en Uruguay 
NOCTURNO
Delmira Agustini

Fuera, la noche en veste de tragedia solloza
Como una enorme viuda pegada á mis cristales.

Mi cuarto:.. .
Por un bello milagro de la luz y del fuego
Mi cuarto es una gruta de oro y gemas raras:
Tiene un musgo tan suave, tan hondo de tapices,
Y es tan vivida y cálida tan dulce que me creo
Dentro de un corazón...

Mi lecho que está en blanco es blanco y vaporoso
Como flor de inocencia,
Como espuma de vicio!
    Esta noche hace insomnio;
Hay noches negras, negras, que llevan en la frente
Una rosa de sol.. .
En estas noches negras y claras no se duerme.

Y yo te amo, Invierno!
Yo te imagino viejo,
Yo te imagino sabio,
Con un divino cuerpo de mármol palpitante
Que arrastra como un manto regio el peso del Tiempo.. .
Invierno, yo te amo y soy la primavera.. .
Yo sonroso, tú nievas:
Tú porque todo sabes,
Yo porque todo sueño...

. . ..Amémosnos por eso !.. .
Sobre mi lecho en blanco,
Tan blanco y vaporoso como flor de inocencia,
Como espuma de vicio,
Invierno, Invierno, Invierno,
Caigamos en un ramo de rosas y de lirios!
Fuente: Del sitio digital de la Biblioteca Digital Hispánica.
http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000041909&page=1

La imagen de portada pertenece al artista Gustave Jean Jacquet.
"Gustave Jean Jacquet es un pintor e ilustrador francés , nacido el 25 de mayo de 1846 en París , y murió en la misma ciudad en12 de julio de 1909".
Fuente: Del sitio digital Wikipedia - Gustave Jacquet.
https://fr.wikipedia.org/wiki/Gustave_Jacquet

Pagar karma

por Martín Ignacio Ñaguru
        "Cuando estás pagando un karma, hay mucho sufrimiento. Sientes que tu alma está oprimida y tu corazón se ha cerrado. 
        Durante el pago del karma, no hay aceptación de la situación, pues es tan doloroso que nos cuesta mucho trabajo aceptar lo que estamos viviendo.
        Habrá preguntas como : "¿por qué me pasa esto?", "¿para qué?", "¿qué es lo que tengo que resolver en mi interior?", "¿qué es lo que me está mostrando la vida que tengo que trabajarme a mi mismo?"... y miles de preguntas más.
        Cuando estás pagando un karma, puedes llegar a sentir mucho enojo, rencor, incluso odio por la vida, sientes como una loza en tu espalda que te va empujando para abajo y te deja sin energía. Cuesta mucho esfuerzo vivir cuando hay sufrimiento, todo se siente más pesado, más denso.
        Una de las cosas que he aprendido es que mientras estés pagando un karma, es muy importante tomar un tiempo de soledad para tener más contacto con tu interior; practicar meditación, realizar ejercicios de relajación como yoga, tai chi, etc. Es importante conectarte con tu Ser.
        También es importante la observación; observar tu exterior y observarte a ti mismo. ¿Qué es lo que tu cuerpo siente con respecto a las decisiones que vas tomando en tu vida? ¿Si sientes una especie de malestar, de densidad, de "nube oscura" en tu interior, es señal de que las cosas no van bien. Y si por el contrario, sientes paz, una especie de fluir con la vida, como si te elevaras un poco hacia la libertad, entonces es que estás realizando acciones que traerán resultados positivos.
        Lo que más deseamos cuando estamos pagando un karma, es saber cuándo va a acabar.    Podemos saber el tipo de karma que estamos pagando, también podemos saber porqué se originó, pero nunca podemos saber cuánto tiempo debemos estar pagando este karma en concreto.
        Si deseas reducirlo, haz caridad; ayuda a las personas que lo necesitan, sé generoso, amable, compasivo, bondadoso, escucha a los que necesitan aliviar su sufrimiento, trata a las personas con amor, con comprensión, y si alguien te enoja, no desees vengarte y causarle algún daño, simplemente déjalo estar.
        Aléjate de toda situación negativa, o si no puedes alejarte, responde con amor. 
        Si no te comprenden o piensan que eres un "loco" y un "raro", déjales que lo piensen. Es su percepción, y no tiene porqué ser verdad.
        Para reducir tu karma, debes poner a la práctica el Dharma (ser bondadoso y ayudar a los demás, y si no puedes ayudarles, no les causes sufrimiento).
       Sabrás que has acabado de pagar tu karma cuando sientas una especie de liberación. Dejarás de sentirte oprimido, tu corazón volverá a abrirse y ya no sentirás sufrimiento, sino paz.
        Y verás que en el exterior, esa situación tan dolorosa que no se acababa nunca, de repente desaparece, se extingue, como si no hubiera pasado nada.
       Te llevarás contigo un gran aprendizaje y sabiduría. Eso es lo que importa, es el objetivo del karma, que aprendas la lección.
        Y sentirás que habrás subido un peldaño más en tu escalera de evolución. 
        Prueba superada, Karma finiquitado.
        Y no olvides que no es el exterior lo que hay que cambiar, sino tu interior. 
       El exterior simplemente es el espejo que te está mostrando lo que debes cambiar tú, y usarás el exterior como una herramienta para ir manifestando tus cambios internos".
Fuente: Del sitio digital de Martín Ignacio Ñaguru en Facebook.
https://www.facebook.com/loshijos.delsol.94?fb_dtsg_ag=AdzSo5YPXVmeTLdv9zIBuxqJdpMIl_dYf7E4l1vsGZVwZg%3AAdyMMU6-WGD_hsPlkuCIBEiw6v5Ic4yHpGQPqLI6FHbGMA

La imagen pertenece a la nota publicada en Facebook por Martín Ignacio Ñaguru

El miedo se tiene que ir

 por Isha  
        "El miedo a que nos rechacen, el miedo a que nos juzguen por hacer las cosas mal o diferentes de lo convencional, el miedo a expresarse uno mismo y no encontrar lo buscado, es el miedo más grande que tienen los seres humanos. En síntesis: el miedo a no recibir la aprobación de los demás.
        Armamos con este miedo una serie de prisiones casi sin darnos cuenta, cuyos barrotes tienen en común el estar construidos con muchos NO. Tenemos miedo a que nos digan que no y entonces mentimos para que nos acepten, mentiras pequeñas o grandes, pero en ese mentir, nosotros nos decimos NO a nosotros mismos.
        Tenemos miedo a que no nos acepten y entonces usamos máscaras y fingimos ser algo que no somos, hasta que, finalmente  terminamos tan enfocados en la aprobación exterior, que perdemos nuestra propia aprobación, y es como si nos convenciéramos de que hay algo fundamentalmente mal con nosotros mismos.
        Esos NO que automáticamente decimos a las nuevas posibilidades en lo cotidiano, los que respondemos en forma automática -¿te has dado cuenta?- esos NO son sólo protecciones que se resisten a la vida.
        La vida es como un gran río en permanente fluir que trae experiencias nuevas y donde podemos ir eligiendo las formas de experimentarías en cada momento. ¿Y qué es lo que hacemos? Nos negamos, decimos NO y rechazamos de una y mil maneras, y seguimos eligiendo estar siempre en la misma prisión, una cajita con barrotes de NO que nos mantienen dentro de los mismos límites.
        Aquí no podemos ver reflejada nuestra verdadera esencia, nuestra verdad. Vemos y experimentamos sólo lo que hemos aprendido, nuestras creencias, nuestra historia, lo que el miedo nos permite ver, y nada más.
        Nos quedamos a menudo estancados por el NO de otros o el NO propio, y eso es como si prefiriéramos estar con los ojos cerrados, seguir dormidos, aunque eso nos haga sufrir, porque es lo conocido. Aquel dicho: “mejor malo conocido que bueno por conocer”… ¿Será esto lo que mueve el timón de nuestro rumbo en la vida? ¿Nuestro miedo?
        La única forma de despertar a la verdad de quienes realmente somos, al amor incondicional y la dicha, es justamente no teniendo ningún NO, no importa en realidad qué es lo que estés haciendo, pues si cada cosa que eliges hacer la haces con totalidad y en un 100% estarás así eligiendo expandir la conciencia. Y si decides enfrentar y sanar tus miedos, todo su crecimiento será más rápido aún".

Isha, maestra espiritual y autora de "Sobre las nubes" "Vivir para Volar", "El amor sobre todas las cosas", "¿Por qué caminar si puedes volar?" de Aguilar Fontanar. Visita www.isha.com

La imagen pertenece al artista Salvador Dalí, y se titula "La desmaterialización de la nariz de Nerón", del año 1947. Su técnica es óleo sobre tela, y se encuentra en el Museo Dalí.
"Es fruto de la conmoción que causó el uso de la energía atómica al finalizar la Segunda Guerra Mundial. La explosión de Hiroshima había tenido un profundo efecto en el artista. 'La explosión atómica del 6 de agosto de 1945 me había estremecido sísmicamente. A partir de entonces el átomo se convirtió en mi sujeto de reflexión preferido. Muchos cuadros pintados en este período expresan el enorme miedo que sentí con la explosión' nos dice Dalí." 
Fuente: Del sitio Introducción al Arte
http://iarudep.blogspot.com/2012/06/desmaterializacion-de-la-nariz-de-neron.html

El diario de Adán y Eva, en la voz de Eva

por Mark Twain ,
escritor estadounidense 
         "Viernes. Martes…miércoles…jueves… y hoy… todo este tiempo sin verlo. Es mucho tiempo para estar sola; aun así, es mejor estar sola que no ser bienvenida.
        Tenía que tener compañía –fui hecha para eso, creo- así que hice amistad con los animales. Son encantadores y tienen la mejor predisposición y las costumbres más corteses; nunca parecen amargados, nunca te dejan sentir que estás entrometiéndote, sonríen y agitan la cola, si tienen una, y siempre están dispuestos a juguetear o ir de excursión o cualquier cosa que se les proponga. Creo que son perfectos caballeros. Todos estos días hemos pasado momentos tan buenos y no me he sentido sola nunca. ¡Sola! No, diría que no. Caramba, siempre hay un enjambre de ellos rodeándome –a veces cubren hasta cuatro o cinco acres-, es imposible contarlos; y cuando una se para en medio de una roca y mira sobre le extensión de pieles, se ve algo tan moteado, salpicado y alegre de color, resplandores juguetones, relámpagos de sol y tan rizado de rayas que una podría pensar que es un lago, aunque sabe que no lo es; y hay tormentas de pájaros sociables y huracanes de alas que giran; y cuando el sol golpea toda esa conmoción plumosa, surge de todos los colores en que puedas pensar una luz ardiente, que basta para encandilarte los ojos.
(…)
        Los pájaros y los animales son todos amistosos entre sí y no hay disputas acerca de nada. Todos hablan y todos me hablan, pero debe de ser un idioma extranjero porque no puedo distinguir  una palabra de lo que dicen; sin embargo, ellos con frecuencia me entienden cuando les contesto, en especial el perro y el elefante. Eso me avergüenza. Muestra que son más brillantes que yo y por lo tanto mis superiores. Eso me irrita, porque yo quiero ser el experimento principal y pretendo serlo, además.
         Ahora he aprendido una cantidad de cosas y soy educada, pero no era así al principio. Al principio, era ignorante. En aquel tiempo, solía fastidiarme porque, a pesar de toda mi vigilancia, nunca era lo bastante astuta como para estar allí cuando el agua corría colina arriba; pero ahora no me importa. He experimentado y ahora ya sé que nunca corre colina arriba, salvo en la oscuridad. Sé que lo hace en la oscuridad, porque la catarata nunca se seca, cosa que haría, desde luego, si el agua no volviera por la noche. Es mejor probar las cosas mediante el experimento real; porque de ese modo una puede saber, mientras que si una depende de adivinar, suponer y conjeturar, nunca llegaría a estar educada.
(…)
        Por miedo de los experimentos sé que la madera flota y las hojas secas y las plumas y muchas otras cosas más; en consecuencia, mediante toda esa evidencia acumulativa sé que una roca flotará; pero hay que conformarse con saberlo porque no hay modo de probarlo, al menos hasta ahora. 
(…)
        Al principio no podía distinguir para qué servía yo, pero ahora creo que es para averiguar los secretos de este mundo maravilloso y ser feliz y agradecer al Dador de todo por haberlo inventado. Creo que todavía hay muchas cosas por aprender: eso espero; y si economizo y no me apresuro demasiado creo que durará semanas y semanas. Eso espero. Cuando se arroja una pluma al viento desaparece de la vista; después se arroja tierra y no desaparece. Baja, todas las veces. Lo he probado y probado y siempre es así. Me pregunto por qué. Caer al suelo no cae, pero ¿por qué parece hacerlo? Supongo que es una ilusión óptica. Quiero decir, una de ellas lo es. No sé cuál. Puede ser la pluma, puede ser la tierra; no puedo probar cuál es, sólo puedo demostrar que una u otra es un fraude y dejar que alguien decida.
        Observando, sé que las estrellas no van a durar. He visto algunas de las mejores fundirse y bajar por el cielo. Si una puede derretirse, pueden derretirse todas; si todas pueden derretirse, pueden derretirse la misma noche. Esa pena llegará: lo sé. Tengo la intención de sentarme todas las noches y mirarlas todo lo que pueda quedarme despierta; y dejaré impresos esos campos centelleantes en mi memoria, para que pronto, cuando sean llevados, pueda devolver con mi fantasía esas miradas encantadoras al cielo negro y hacerlas brillar otra vez y duplicarlas con el velo de mis lágrimas".
Después de la caída 
        "Cuando pienso en el pasado, el Jardín me parece un sueño. Era hermoso, de una belleza insuperable, encantadora; y ahora está perdido y no volveré a verlo.
        El Jardín está perdido, pero lo encontré a él y estoy contenta. Me ama tanto como puede; yo lo amo con todo el vigor de mi naturaleza apasionada y esto, creo, es lo propio de mi edad y mi sexo. Si me pregunto por qué lo amo, descubro que no lo sé y no me importa realmente saberlo; así que supongo que este tipo de amor no es producto del razonamiento y las estadísticas, como el amor que se siente por otros reptiles y animales. Creo que esto debe ser así. Amo a ciertos pájaros por cómo cantan; pero no amo a Adán por cómo canta: no, no es eso; cuanto más canta más lejos me siento de estar reconciliada con su canto. Sin embargo, le pido que cante, porque deseo aprender a gustar de todo lo que le interese. Estoy segura de que puedo aprender, porque al principio no podía soportarlo, pero ahora puedo. Es capaz de cortar la leche, pero no importa; puedo acostumbrarme a la leche cortada. 
        No es por su inteligencia que lo amo: no, no es eso. No hay que culparlo por su brillantez, tal como es, porque él no se hizo a sí mismo; es como Dios lo hizo y eso basta. Había un propósito sabio en ello, eso lo sé. Con el tiempo se irá desarrollando, aunque creo que el cambio no será brusco; y, además, no hay apuro; él está bastante bien como es. 
        No es por sus modales graciosos y considerados y por su delicadeza que lo amo. No, tiene fallas en ese sentido, pero está bastante bien así y va mejorando.
        No es por habilidad manual que lo amo: no, no es eso. Creo que la tiene y no sé por qué me la oculta. Es mi único dolor. Por lo demás, ahora, es franco y abierto conmigo. Estoy segura de que no me oculta nada sino esto. Me apena que deba tener un secreto para conmigo y a veces me quita el sueño pensar en eso, pero estoy resuelta a olvidarme de eso; no va a turbar mi felicidad, que por lo demás es plena, casi desbordante.
        No es por su educación que lo amo: no, no es eso. Es autodidacta y realmente sabe muchas cosas, pero no son esas.
        No es por su caballerosidad que lo amo: no, no es eso. Me ha lastimado, pero no lo culpo. Es una peculiaridad del sexo, creo, y él no hizo su sexo. Por supuesto que yo no lo hubiese lastimado, antes muerta; pero esa es también una peculiaridad de mi sexo y no me jacto de ella, porque yo no hice mi sexo.
        ¿Entonces por qué es que lo amo? Sencillamente porque es masculino, creo.
        En el fondo es bueno y lo amo por eso, pero podría amarlo sin eso. Si me golpeara y abusara de mí, seguiría amándolo. Lo sé. Es una cuestión de sexo, creo.
        Es fuerte y apuesto, lo amo por eso, lo admiro y estoy orgullosa de él, pero podría amarlo sin esas cualidades. Si fuera sencillo, lo amaría; si fuera una ruina, lo amaría; y trabajaría para él y me esclavizaría por él y rezaría por él y estaría junto a su lecho hasta que me muera.
        Sí, creo que lo amo simplemente porque es mío y es masculino. No hay otro motivo, creo. Así que creo que es como dije al principio: que esta clase de amor no es producto de la razón y la estadística. Sólo llega –nadie sabe de dónde- y no se puede explicar. Ni lo necesita.
        Es lo que pienso. Pero soy sólo una muchacha y la primera que examina este asunto, puede resultar que en mi ignorancia y falta de experiencia no lo haya hecho bien". 
Mark Twain,
"El diario de Adán y Eva", 
Colección Grandes Lecturas,
Salim Ediciones, 
tercera edición,
Buenos Aires, 
año 2014