ARA General Belgrano, el hundimiento

 

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Malvinas la Verdadera Historia


ARA GENERAL BELGRANO 

Una historia poco conocida 

Dos hombres quedan en el crucero que se hunde irremediablemente. Son el capitán Héctor Bonzo y el suboficial Ramón Barrionuevo

Dos hombres en la proa del barco que se hunde. Se toman de la baranda sacudidos por un mar embravecido. Son los últimos que quedan en el gigante herido de muerte.

-¿Dejo o no dejo el buque?, duda el capitán Héctor Bonzo.

Una voz lo sorprende a sus espaldas, creía que estaba solo en la nave. No alcanza a reconocer a esa figura fantasmagórica en medio de la bruma. El hombre le grita:

-¡Si no salta, yo tampoco salto! ¡Me quedo con usted, Sr Comandante !

Son las 16.35 del 2 de mayo de 1982. Treinta y cuatro minutos antes, desde las profundidades del mar austral, el operador del submarino británico HMS Conqueror había lanzado la pregunta que sellaría el destino del Crucero General Belgrano.

"¿¡Cómo no se arrojó todavía a las balsas!? ¿¡Qué hace usted aquí si ya no queda nadie!?", increpa Bonzo a la figura irreconocible, tapada de pies a cabeza con un impermeable y un pasamontañas gris, que se niega a abandonar el crucero. El hombre que grita "¡No hay tiempo, Sr Comandante!¡Debe abandonar la nave!" está decidido a impedir que el comandante cumpla con la ley marinera de hundirse con su barco.

"Ahí, de cara al mar, para mí era más difícil vivir que morir", confesaría años más tarde el comandante del Belgrano.

"Lo vi al capitán con esa actitud de irse a pique con el crucero, y no lo iba a permitir", explica con calma el suboficial Ramón Barrionuevo (71), como si no tuviera conciencia de su acto de heroísmo. "Yo soy esa figura que se ve en la foto, ahí en la cubierta. Le estaba inflando el chaleco salvavidas al Sr Comandante", aclara con humildad.

Con emoción, Ramón Barrionuevo -nacido en Piedra Blanca el 17 de febrero de 1947, hijo de Gerardo, albañil, y Antonia Sánchez, costurera- rememora el instante en que vio cómo el océano se tragaba al gigante de 185,5 metros de eslora. Nombra uno por uno a sus compañeros muertos. Recuerda al capitán Bonzo, fallecido en 2009. Y pide disculpas cuando las lágrimas surgen incontrolables.

"A mí me tocaba hacer guardia de 4 am a 8 am y de 16 a 20. La hacía en el cuarto de control de artillería en la cubierta 03, la parte más alta del barco, justo adelante del comando. El 2 de mayo salí de mi camarote a las cuatro menos cuarto para tener tiempo de recibir la información de mi compañero Juan Carlos Córdoba, y tomar el puesto a las 16 en punto. Juan me pasó los datos de los cañones cargados, de la gente que estaba lista, y de la posición del barco. Lo saludé como cualquier día. Y él se fue para nuestro camarote en la popa a descansar. Ahí pegó el segundo torpedo. No lo vi más".

"A las 16.01 llegó el primer torpedo. El ruido fue tremendo. El crucero se sacudió. Yo estaba sentado en una banqueta y me caí. Era como si el barco se hubiese hundido debajo de mis pies. Yo ya tenía 35 años y 14 de servicio, era experto en armamentos, supe que nos estaban torpedeando".

"Un vigía que estaba con prismáticos vio la estela en el agua y alcanzó a gritar: '¡Torpedo!'. Abrí la puerta del cuarto de control y llegó el segundo impacto en la popa. Pero ése no lo sentí, quizás fue por los nervios o porque el humo del primero ya cubría la cubierta".

"Escuché los gritos de la gente que se estaba quemando. Bajé las escaleras desde la tercer cubierta, y fui llevando conmigo a todos los tripulantes que encontraba en el camino. Veía el miedo de los más jóvenes, intentaba mantener el orden. Era un infierno".

De los 1093 tripulantes, 770 llegaron a las balsas, 323 murieron en el mar

"La gente saltaba directo a las balsas porque el barco había comenzado a escorarse, a ladearse cada vez más. El viento era muy fuerte y las balsas golpeaban contra el costado del buque. Algunas eran arrastradas por la corriente hacia la proa, donde las chapas abiertas como filos las partían al medio. Vi como la cadena del ancla arrastró al fondo del océano una balsa con todos los tripulantes. Nadie pudo salvarse".

"En la cubierta vi al comandante Bonzo con un cuchillo de cocina que estaba tratando de cortar una soga para soltar una balsa. Si se soltaba, podía arrastrarlo. No iba a tener fuerzas para soportar el peso. Le pregunté: '¿Qué hace comandante?'. Él conocía el peligro, pero quería poner la mayor cantidad de balsas en el mar".

"Bonzo me ordenó que abandonara el barco. Y fue ahí cuando me negué. Entonces, me miró y me dijo: 'Ayúdeme a ver si hay alguien más, si quedó algún herido'. La cubierta del barco casi rozaba el mar, entraban toneladas de agua…".

A las 16.50,  el crucero está inclinado a 60 grados. El Belgrano tardó menos de una hora en hundirse. No tenía sonares para detectar submarinos, por eso navegaba en compañía de los destructores Bouchard y Piedrabuena que sí contaban con el equipamiento

"Con el capitán Bonzo recorrimos la cubierta hasta estar seguros de que no quedaba nadie. Eran las 16.38 y el barco estaba muy escorado. La gente desde las balsas nos gritaba que saltáramos al agua, que el crucero se hundía".

"Fuimos hasta la proa. Y ahí noté la duda del comandante. 'Si usted no salta yo también me quedo', le dije. Me miró. El Belgrano se inclinaba cada vez más. Me ordenó: 'Salte y yo lo sigo'".

"Antes de tirarnos, le inflé el chaleco salvavidas. Nos atamos las sábanas como cinturón para poder deslizarnos. Nos sacamos los zapatos para nadar mejor, y guardamos las medias en los pantalones. Me tiré por la parte más alta del barco, que en ese momento estaba a unos 4 metros del mar, porque el viento impedía bajar por el lado donde la cubierta casi rozaba con el agua".

“El barco hizo un movimiento, volvió a surgir del agua y se hundió definitivamente en forma vertical. En el fondo del mar explotaron las calderas y se hizo un gigantesco torbellino de agua”, recuerda Barrionuevo

"Salté al agua y no sentí frío, era una situacion tan grande la que estábamos viviendo que había bloqueado mis sentimientos. Empecé a nadar para alejarme del crucero, porque si se hundía me iba a arrastrar. A Bonzo no lo vi más, lo perdí en el océano".

"Las olas eran gigantescas. Veía a las balsas subir y bajar, sacudidas como cáscaras de nueces. De pronto, una vino hacia mí a toda velocidad empujada por el viento. Nadé y me agarré como pude. El golpe me sacó un dedo de lugar: fue la primera vez que sentí dolor. Cuando pude subir a la balsa, empecé a temblar de frío. Era como si mil agujas se clavaran en mi cuerpo. Me estaba congelando".

"Me asomé y vi al crucero hundirse. Era tristísimo ver cómo semejante mole era tragada por el mar. El barco hizo un movimiento, volvió a surgir del agua y se hundió definitivamente en forma vertical. En el fondo del mar explotaron las calderas y se hizo un gigantesco torbellino de agua. Lo último que vi fue el guardabote, el palo de 6 metros que salió a la superficie y quedó flotando en el océano. La gente gritó: '¡Viva el crucero, viva el Belgrano, viva la Patria!'. No sé de dónde sacamos las fuerzas".

El rescate de las balsas. Estuvieron más de 48 horas a la deriva en un mar furioso con vientos de 120 kilómetros por hora

"Las balsas estaban atadas unas con otras, para que formaran una gran mancha en el mar y los aviones de rescate las pudieran encontrar. Pero las olas eran tan altas que tuvimos que cortar las sogas, porque las balsas parecían rajarse. Y quedamos solos, a la deriva".

"Las balsas eran para 20 personas, en alguna habían subido más y en otras menos. Estaban bien equipadas: sachet de agua, raciones de comida (barritas muy calóricas para tener una ración por día), cigarrillos, una pequeña Biblia, elementos de botiquín para curaciones, Pancután, calmantes, equipo de señalamiento y de S.O.S".

"En mi balsa éramos 20. Había gente con las manos quemadas, con las rodillas quebradas y otro que tres días antes había sido operado de apéndice y no podía más del dolor. Yo trataba de darles ánimo y de calmarlos. Con un teniente empezamos a leer párrafos de la Biblia. La palabra de Dios les traía paz en medio de la tormenta".

"Estuvimos más de 48 horas a la deriva. Yo pensé que no nos iban a encontrar nunca. Sabía que la unión de los dos océanos tira hacia el sureste y que en algún momento si el mar nos arrastraba íbamos a morir. Miré a mis compañeros y pensé: 'Somos todos finados', pero no se lo dije a nadie. Recordé a mis cuatro hijos pequeños. Le pedí a Dios que los cuidara. Y me encomendé a la Virgen del Valle: 'Madre mía, solo te pido no sufrir'".

"Cuando estás a la deriva tenés que comer y beber lo menos posible, cuando ya no das más, porque no sabés cuánto tiempo vas a estar así. Y nosotros ni siquiera sabíamos si nos estaban buscando. Cuando nos rescataron sólo habíamos comido 20 raciones y habíamos bebido un sachet de agua".

"Cuando estás en la balsa no dormís… La oscuridad del mar es la más absoluta y tremenda que existe, es la nada. Cuando amanecía seguíamos con la incertidumbre: 'Somos una sola balsa en el mar… no la puede ver nadie… y el enemigo anda por ahí'".

"De pronto, cuando ya no esperábamos nada, el 4 de mayo escuchamos el ruido del motor de un avión. ¡Era un A4-Q de la Armada! No sabíamos si nos había visto… Pasó un rato -que fue eterno- hasta que empezamos a ver, en medio de la tormenta, las luces de un barco que apuntaban al cielo y luego al mar, sacudidas por el tremendo oleaje. '¡Nos están buscando!', gritamos. Y el ánimo cambió".

"Nos olvidamos del frío, de la sed, del hambre y empezamos a organizarnos para el rescate. En medio del mar más furioso que yo recuerde, apareció el Gurruchaga".

"Nos rescataron. El barco estaba repleto porque ya habían rescatado otras balsas del Belgrano. Nos sacaron la ropa helada y dura por la sal y nos dieron un caldo caliente. Éramos tantos que se habían quedado sin víveres. El cocinero hizo un poco de pan con harina y agua. Nos acomodamos en el piso como pudimos, y nos envolvimos con unas mantas".

"Cuando entramos al Canal Beagle, el Gurruchaga parecía una coctelera. En medio de la gente, apareció un cabo que gritaba mi nombre: 'Barrionuevo, ¿está aquí Barrionuevo?'. Yo me incorporé. Eran las 6 am. 'El capitán Bonzo está en el barco y lo busca, quiere hablar con usted', me dijo. Yo no sabía que él había sobrevivido, y él tampoco sabía si yo estaba vivo… pero me estaba buscando".

"De pronto se abrió una puerta y apareció el Sr Comandante. Se acercó hasta donde yo estaba de pie, firme, esperándolo. Se olvidó de las jerarquías, de la venia, del saludo formal. Nos dimos un abrazo eterno. Toda la gente comenzó a aplaudir. 'Ya vamos a hablar de esto que pasó', me dijo. Y lloramos abrazados. Antes de irse, me dijo al oído: 'Gracias. Gracias'".

"Nos vimos muchas veces a lo largo de estos 35 años. Pero nunca más volvimos a hablar de aquella dramática tarde en la que fuimos los últimos hombres aferrados al crucero que se hundía para siempre en las profundidades del mar austral".

La luna eclipsa

 

(EN PREPARACIÓN) 

Alberto Edel Morales Fuentes


LA LUNA ECLIPSA

Y mientras la luna eclipsa:

   ¿quién escucha mi canción?

      ¿Alguien oye mi canción

         mientras ya la luna eclipsa?

            Bien, escritura. Se elipsa

               la doble sombra. Conjuga

                  esa niebla donde arruga

                     los sueños el mago de Oz.

                        Escribe un texto sin voz

                           y escribe: La luz se fuga.

                           Dicta, silencio dador,

                        de la luz la doble fuga.

                     Dicta, silencio, la oruga

                  lame todo el esplendor.

               El Verbo del Hacedor

            pone su límite oscuro:

         no estarás nunca seguro

      de que vives lo que vives.

   Sólo si un día lo escribes:

La luz en que yo perduro.

EL DOBLE DOLOR

O poeta é um fingidor,

leí una tarde en Pessoa,

finge que es loa su loa,

dolor su mismo dolor.

Escribe siempre el clamor

intenso de lo vivido:

lo que quiso, lo perdido,

el doble dolor que siente

cuando finge un aparente

dolor que tanto ha sufrido.

No pudieron matar al dios que vivía en el pueblo

 (EN PREPARACIÓN)

Los Senderos del Chaman


Derribaron el templo. Pero no pudieron matar al dios que vivía dentro del pueblo. 🌽🔥

Hubo un tiempo en que vinieron a decirnos que nuestros dioses habían muerto. Que si el templo caía, caía también lo sagrado. Que si la piedra era polvo, también lo sería la fe.

Pero se equivocaban.

Porque lo que ellos nunca comprendieron es que lo sagrado no vive en la piedra. Vive en la raíz que rompe la tierra aunque nadie la vea. Vive en el grano de maíz que cae al suelo, se pudre, y renace más alto que antes. Vive en la semilla de cacao que guarda dentro de sí la memoria de mil generaciones.

Lo sagrado no se construye con manos humanas… y por eso ninguna mano humana puede destruirlo.

Nuestros abuelos lo sabían. Cuando el conquistador levantaba sus templos sobre los nuestros, ellos sonreían en silencio. Porque sabían algo que ningún ejército puede borrar: el Gran Espíritu no necesita edificios. Respira en el viento. Fluye en el río. Florece en el campo de fríjol. Habla en la tormenta y en el silencio del amanecer.

Hermano, hermana… si alguna vez sintiste que te arrebataron lo sagrado, que destruyeron lo que amabas, que apagaron lo que creías tuyo, escucha esto: nunca lo perdiste. 

Porque lo que eres en lo más profundo no puede ser derribado. Tu libertad vive donde ningún conquistador puede entrar: en el alma de tu pueblo, en la memoria de tus ancestros, en la sangre que corre por tus venas desde el Quinto Sol.

Cuidan templos quienes tienen miedo de perder al dios.

Quienes llevan al dios adentro… no necesitan defenderlo.

Todos somos uno.

Aho 🦅

Inferno

 (EN PREPARACIÓN) 

🇦🇷 | Jorge Luis Borges
#poema: Inferno, V, 129

Las investigaciones muestran que los adolescentes que leen de forma habitual desarrollan una poderosa ventaja

La Sección Sociedad del sitio informativo de TN ("Todo Noticias") publicó una investigación que marcan lo que todos queremos escuchar: los adolescentes que leen desarrollan una poderosa ventaja. Pero no es por la ventaja que queremos que lean, sino por ellos mismos, por su propio bien. Por su mente y por su alma. Porque leer te eleva, te lleva más allá, te abre la mente en un momento en que la mente se está desarrollando más que nunca como es la adolescencia. Pero leer se aprender viendo leer y con padres que les leen desde chicos, hay que entenderlo. La escuela no puede hacer mucho si no hay un ejemplo en el hogar! Veamos... La nota es del 19 de abril del 2026. 

         "Leer es una de las actividades más recomendadas por especialistas para el desarrollo mental durante la adolescencia. Si bien en la actualidad gana cada vez más terreno la tecnología, las generaciones que eligen el libro de forma habitual pueden fortalecer una habilidad clave.

        Distintos estudios en psicología cognitiva y neuroeducación coinciden en que los adolescentes que leen de forma habitual no solo amplían su vocabulario, sino que también desarrollan una ventaja cognitiva significativa frente a quienes no tienen este hábito.


Qué es la “ventaja cognitiva” y por qué importa

        Cuando los expertos hablan de ventaja cognitiva, se refieren a un conjunto de habilidades mentales que permiten procesar, comprender y analizar información de manera más eficiente. Esto incluye la memoria, la atención, la comprensión lectora, la capacidad de inferencia y el pensamiento crítico.

        Por lo tanto, la lectura frecuente funciona como un verdadero entrenamiento para el cerebro: obliga a sostener la atención, interpretar contextos y relacionar ideas. Así, leer no es solo un pasatiempo, sino una herramienta para fortalecer la mente.

¿Por qué leer influye en el desarrollo mental?

        Los estudios señalan que la lectura habitual activa múltiples áreas del cerebro al mismo tiempo. A diferencia de otras actividades más pasivas, leer exige construir significado a partir de símbolos, imaginar escenarios y seguir secuencias narrativas o argumentativas.

La lectura es clave para el desarrollo cognitivo de los adolescentes. (Foto: Adobe Stock).

        Este proceso fortalece las conexiones neuronales vinculadas con el lenguaje y la comprensión, lo que puede traducirse en un mejor desempeño escolar y en la resolución de problemas.

        Además, los adolescentes que leen con regularidad suelen tener mayor facilidad para comprender textos complejos y expresar sus ideas con claridad.

Los beneficios de leer en la adolescencia

😀 Mayor capacidad de concentración sostenida.

😀 Mejor comprensión de textos académicos.

😀 Desarrollo del pensamiento crítico.

😀 Incremento del vocabulario y la expresión verbal.

😀 Mejor rendimiento en materias que requieren análisis e interpretación.

        Estos beneficios no aparecen de un día para el otro, sino que se consolidan con la práctica constante a lo largo del tiempo.

Leer también ayuda a las emociones

        Más allá de lo cognitivo, la lectura puede tener un impacto fuerte en lo emocional. Muchos adolescentes usan los libros como una forma de desconectarse del estrés cotidiano, lo que ayuda a reducir la ansiedad y mejorar el bienestar general.

        Al sumergirse en historias o contenidos informativos, también desarrollan mayor empatía al ponerse en el lugar de distintos personajes o situaciones.

¿Qué tipo de lectura potencia más esta ventaja cognitiva?

        No todos los textos generan el mismo impacto. Según especialistas, las lecturas que más potencian esta ventaja cognitiva son aquellas que exigen comprensión profunda, como novelas, ensayos o textos argumentativos. Este tipo de contenidos obliga a interpretar, anticipar y relacionar ideas, lo que fortalece el pensamiento crítico.

        En cambio, las lecturas más fragmentadas o superficiales —como algunos contenidos breves en redes sociales— no activan el mismo nivel de procesamiento mental. Por eso, combinar distintos formatos puede ser útil, pero dedicar tiempo a lecturas más extensas y complejas es clave para desarrollar al máximo estas habilidades".

Fuente: Del sitio informativo de TN ("Todo Noticias") de la República Argentina

https://tn.com.ar/sociedad/2026/04/17/las-investigaciones-muestran-que-los-adolescentes-que-leen-de-forma-habitual-desarrollan-una-poderosa-ventaja/?shem=dsdf,sharefoc,agadiscoversdl,,sh/x/discover/m1/4

La imagen de portada pertenece a TN y lleva el siguiente epígrafe: "Los especialistas aseguran que la lectura frecuente mejora el vocabulario y fortalece la memoria, la atención y el pensamiento crítico. Las investigaciones muestran que los adolescentes que leen de forma habitual desarrollan una poderosa ventaja. (Foto: AdobeStock)"

Encuesta: altos niveles de alarma por el uso de internet en niños y adolescentes en la Argentina


La Sección Sociedad/Juventud Digital del sitio informativo del diario Perfil de la República Argentina compartió una alarmante información: crecen los riesgos por el uso de internet y plataformas tecnológicas en el grupo de adolescentes. Este grupo etario está en riesgo permanente por diferentes delitos, tanto de estafas, de juego ilegal, de grooming, etc, y los Estados no han tomado conciencia aún de la gravedad de estos problemas, con los que los jóvenes quedan entrampados en cuestiones que no pueden resolver. O si lo hacen, muchas veces lo hacen de mala manera, con conductas extremas. Conozcamos este tema que nos interesa a todos! La nota es del 7 de abril de 2026. 

        "Crece la preocupación de los adultos por los riesgos digitales y el reclamo de mayor regulación en Argentina. Una encuesta revela que la mayoría exige más intervención del Estado y sanciones a las plataformas tecnológicas.

        Una encuesta nacional impulsada por Protección Digital Argentina, en conjunto con Proyección Consultores e IADEPP, expone un escenario de fuerte preocupación social frente a los riesgos digitales que enfrentan niñas, niños y adolescentes, y un amplio consenso en favor de una mayor regulación de las plataformas tecnológicas.

        Según el estudio, realizado entre el 11 y el 23 de diciembre, los adultos identifican como principales amenazas el contacto con desconocidos en internet (81,6% lo percibe como un riesgo alto), la exposición a contenidos violentos o sexuales (76,9%) y la pérdida de privacidad o uso indebido de datos personales (73,3%). A esto se suma la creciente inquietud por la influencia de algoritmos y el uso excesivo de pantallas.

        El informe destaca además que la percepción de riesgo aumenta a medida que crecen el nivel educativo, el nivel socioeconómico y la alfabetización digital. En ese sentido, quienes más conocen el funcionamiento de las plataformas son también quienes más desconfían de su capacidad de autorregulación.

        En paralelo, el estudio revela una fuerte demanda de intervención estatal. Cerca del 80% de los encuestados apoya medidas como la prohibición de algoritmos que generen adicción, la restricción en la recopilación de datos de menores y la adaptación de contenidos según la edad. Asimismo, un 79% respalda auditorías públicas y mayores niveles de transparencia.

        La responsabilidad principal, sin embargo, sigue recayendo en las familias para el 79,5% de los consultados, aunque crece la expectativa de un rol más activo del Estado (9,5%) y de las empresas tecnológicas (8,2%). En este punto, el consenso es claro: el 86% considera que las plataformas deben ser sancionadas legalmente si incumplen normas de protección infantil.

        Otro dato relevante es el escepticismo hacia las empresas tecnológicas. Solo el 30,7% manifiesta confianza en que protegen adecuadamente a los menores, mientras que el 45% expresa desacuerdo con esa afirmación.

        El estudio concluye que la sociedad argentina no percibe la regulación como una forma de censura, sino como una herramienta necesaria para proteger derechos en un entorno digital cada vez más complejo. En ese marco, plantea la urgencia de avanzar en políticas públicas que combinen prevención, educación digital y control sobre las prácticas de las plataformas."

Fuente: Del sitio informativo de Perfil de la República Argentina

https://www.perfil.com/noticias/sociedad/encuesta-altos-niveles-de-alarma-por-el-uso-de-internet-en-ninos-y-adolescentes-en-la-argentina.phtml 

La imagen de portada pertenece a Perfil y lleva el siguiente epígrafe: "Celulares | CEDOC"

Cinco frases que los padres deberían evitar decirles a sus hijos


La Sección Familias del sitio informativo del diario Clarín de la República Argentina compartió, el pasado 6 de abril de 2026, una nota sobre las expresiones que conviene evitar en la crianza de los niños, porque las palabras quedan impresas en la mente para siempre. Eso la psicología ya lo ha sostenido muchas veces, porque sabe, a ciencia cierta, que luego cuesta mucho remontar esta cuesta incluso con el mejor de los tratamientos psicológicos. Qué mejor entonces ser cuidadoso con aquellos que amamos tanto, y por los que, según dicen muchos, darían la vida. Y si darían la vida, ¿no son capaces de cuidar la crianza de los pequeños? Es para pensar...

        "En la crianza cotidiana hay frases que salen casi en automático. Comentarios que parecen inofensivos pero que, repetidos en el tiempo, pueden tener un impacto profundo en la forma en que un chico se percibe a sí mismo.

        “Muchas veces los adultos tenemos mensajes inscriptos en nuestro psiquismo en un terreno inconsciente, que no revisamos, que no tienen filtro, que surgen sin intención de dañar”, explica la psicóloga especialista en crianza Deborah Bellota, en diálogo con Clarín.

        Esas frases, muchas veces heredadas de generaciones anteriores, forman parte de lo que se dice sin pensar. Pero del otro lado hay un niño o niña que escucha, interpreta y construye identidad.

        “Para los chicos, las palabras de los adultos tienen un peso enorme, porque construyen la imagen que ese niño forma de sí mismo”, señala (@maternidad_crianza_familia).

Por qué las etiquetas pueden ser tan dañinas

        Durante la infancia, la personalidad está en plena construcción; especialmente en los primeros cinco años de vida, los chicos toman a los adultos como espejo.

        “El niño, a lo largo de la infancia, se va preguntando ‘¿quién soy?, ¿qué lugar tengo?, ¿qué esperan de mí?’ No son preguntas que pasen por la razón o la racionalización, porque esa capacidad todavía se está formando. Pero ‘¿quién soy?’ es la gran pregunta de todo ser humano. La respuesta está profundamente marcada por lo que mamá y papá me dijeron que soy", explica.

Especialmente en los primeros cinco años de vida, los chicos toman a los adultos como espejo. Foto: ilustración Shutterstock.Especialmente en los primeros cinco años de vida, los chicos toman a los adultos como espejo. Foto: ilustración Shutterstock.

        En ese sentido, la experta resalta la importancia de cómo nombran los adultos a sus hijos: "Decirles ‘sos un caprichoso, sos un tonto, qué gracioso que sos’, son pequeñas etiquetas emocionales que se instalan y terminan incorporándose como parte de su identidad”.

        El problema, entonces, no es una frase aislada, sino cuando ese modo de hablar se vuelve habitual.

        “No es lo mismo corregir una conducta que definir al niño por esa conducta”, advierte Bellota. Y ejemplifica: no es igual decir “sos violento” que señalar “la conducta que tenés es violenta”. En el primer caso, se etiqueta al chico; en el segundo, se marca un comportamiento puntual sin afectar su identidad.

Las frases más comunes que conviene evitar

        A partir de lo que describe la especialista, estas son algunas de las expresiones más frecuentes y problemáticas en la crianza:

1. “Sos un desastre” o “siempre hacés todo mal”

        Son frases que dejan de señalar una acción puntual para transformarse en una etiqueta.

        “Estas frases pasan a describir al niño como persona. A largo plazo, se instalan y se vinculan con sentimientos de incapacidad y una inseguridad bastante notoria”, explica Bellota.

2. “Mirá cómo lo hace tu hermano”

        Para la psicóloga, las comparaciones, sobre todo entre hermanos, son más dañinas de lo que parecen.

        “Generan rivalidad, celos y también una sensación de no ser lo suficientemente valioso”, señala.

3. “No llores, no es para tanto”

        Una frase muy instalada culturalmente, pero que tiene consecuencias emocionales.

        “Lo que hace es minimizar lo que ese niño siente. Puede llevarlo a desconectarse de sus emociones y a sentir que lo que le pasa no tiene lugar”, advierte. Incluso puede generar que, de adultos, sientan que no tienen derecho a expresar lo que les pasa.

4. “Si hacés eso, nadie te va a querer”

        “Cuando el amor aparece condicionado a la conducta puede generar miedo al abandono y mucha ansiedad por agradar”, dice Bellota.

        Y suma: “Eso genera vínculos de dependencia en la adultez y es completamente desgarrador emocionalmente”.

5. “Sos malo” o “sos caprichoso”

        En la misma línea que frases como “sos un desastre”, estas expresiones refuerzan etiquetas que van mucho más allá de una conducta puntual.

        “Este tipo de etiquetas consolidan la idea de que ese niño es de determinada manera, en lugar de comprender que quizás está atravesando una emoción o un momento particular”, explica la especialista.

Bellota insiste en la responsabilidad emocional del adulto y en la importancia de pedir perdón. Foto: ilustración Shutterstock.Bellota insiste en la responsabilidad emocional del adulto y en la importancia de pedir perdón. Foto: ilustración Shutterstock.

Equivocarse también es parte de criar (y cómo reparar)

        Para Bellota, decir algo de lo que después uno se arrepiente es más común de lo que parece. Sin embargo, hace hincapié en la responsabilidad emocional del adulto.

        “Como padres tenemos la responsabilidad de regular nuestras emociones. Si no desarrollamos nuestra inteligencia emocional, hay que trabajarla, incluso en terapia”, señala.

        En ese sentido, introduce un concepto central: la asimetría en el vínculo. “Hay algo que se llama asimetría de errores. No tiene que ver con la autoridad, sino con que el adulto, por tener un desarrollo emocional y más experiencia, debe regularse. Es el que contiene. Si yo me frustro, nos frustramos los dos, y ahí se rompe esa asimetría de roles”, explica.

        Lejos de exigir perfección, la clave está en otra cosa: reparar. Para la especialista, el gesto de pedir disculpas tiene un impacto profundo: “Reparar implica reconocer lo que ocurrió. Decir ‘antes te hablé mal porque estaba enojada, no estuvo bien. Lo que hiciste no es saludable, pero vos no sos un desastre’”.

        De acuerdo con Bellota, esto enseña varias cosas al mismo tiempo: que los adultos también se equivocan, que los vínculos se pueden recomponer y que el amor no desaparece ante un conflicto. “Las discusiones son parte de los vínculos. Y no los rompen”."

Fuente: Del sitio informativo del diario Clarín de la República Argentina

https://www.clarin.com/familias/5-frases-padres-deberian-evitar-decirles-hijos_0_lIGCiqzNSu.html 

La imagen de portada pertenece a Clarín y lleva el siguiente epígrafe: "Estas son las 5 frases prohibidas que los padres nunca deberían decirles a sus hijos. Foto: ilustración Shutterstock."

Brasil rompe la baraja: quiere plantar 25 millones de árboles para reforestar el Amazonas


En una nota de la periodista Ana López Vera del pasado 19 de abril de 2026, la Sección Naturaleza/Árboles del sitio informativo de OK Diario compartió una alentadora nota sobre la Amazonia: Brasil piensa plantar 25 millones de árboles para reforestar esa zona. Y la Amazonia, el pulmón verde del mundo, lo necesita: sin él, el Planeta morirá, y nosotros con él. Pero al sistema no le ha importado hasta ahora. Porque el sistema piensa que si dice que "ahora tenemos otros problemas, ya nos ocuparemos de eso", como si tener aire fuera un "hobby", y que nos podemos ocupar de ese tema más adelante, lo cual es una auténtica locura: sin aire, sin agua, sin tierra, la Humanidad no tiene chance de vivir. Y más si pensamos que somos 8.000 millones de habitantes. Creerán que diciendo esas cosas la gente lo creerá, y de allí su insistencia. Sí, es probable que algunos lo crean. Pero pronto verán que es mentira. Brasil lo entendió, y está actuando en favor de la verdad. Bien por Brasil! 

        "La selva amazónica atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Desde 1970, ha perdido una extensión forestal superior al tamaño de Francia, una degradación que amenaza la biodiversidad, acelera el cambio climático y pone en riesgo a las comunidades que dependen de este ecosistema.

        Brasil ha decidido dar un giro estratégico y apostar por la restauración a gran escala mediante alianzas público-privadas e innovadores mecanismos financieros.

        El país, con el objetivo de frenar la deforestación y recuperar el equilibrio ecológico, impulsa un ambicioso plan que contempla la plantación de millones de árboles en el Amazonas.


Brasil apuesta por plantar 25 millones de árboles para reforestar el Amazonas

        El Gobierno brasileño ha puesto en marcha iniciativas cruciales para revertir décadas de degradación ambiental. Entre ellas destaca el programa ProFloresta+, una alianza estratégica entre el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y la petrolera estatal Petrobras, destinada a financiar la restauración forestal mediante la compra de créditos de carbono.

        Este acuerdo contempla una inversión inicial de 450 millones de reales (más de 78 millones de dólares) para impulsar la recuperación de áreas críticas de la Amazonia. Petrobras respaldará cinco proyectos que abarcarán unas 15.000 hectáreas y generarán cinco millones de créditos de carbono.

        La iniciativa se traducirá en la plantación de 25 millones de árboles autóctonos, contribuyendo de manera directa a la mitigación del cambio climático y a la protección de la biodiversidad.

        Además, el proyecto tendrá un impacto socioeconómico significativo, ya que se estima que generará alrededor de 1.700 empleos directos, convirtiendo la conservación en un motor de desarrollo sostenible para las comunidades locales, según informa Prensa Latina.


Reforestación del Amazonas: inversiones y créditos de carbono para frenar la deforestación

        La estrategia brasileña se sustenta en modelos económicos innovadores que vinculan la sostenibilidad con la rentabilidad. El mercado de créditos de carbono se ha convertido en una herramienta esencial para financiar proyectos de restauración forestal, permitiendo a las empresas compensar sus emisiones mientras contribuyen a la recuperación del ecosistema amazónico.

        Desde el BNDES subrayan que la urgencia de la crisis climática exige medidas inmediatas de reconstrucción, especialmente en las zonas más degradadas por la actividad humana.

        Este enfoque posiciona a Brasil como un referente internacional en la lucha contra la deforestación y en la promoción de soluciones basadas en la naturaleza.


Brasil impulsa la reforestación del Amazonas con alianzas público-privadas e innovación sostenible

        El compromiso del sector privado es otro pilar fundamental de esta transformación. Brasil ha otorgado la primera concesión de terrenos públicos destinados a la reforestación a la startup Re.green.

        Este contrato histórico permitirá restaurar y proteger 58.700 hectáreas en la reserva de Bom Futuro durante un periodo de 40 años, según informa Cambio 16.

        El modelo de negocio se basa en la eliminación de dióxido de carbono mediante la plantación de más de 80 especies nativas y la posterior comercialización de créditos de carbono a grandes corporaciones internacionales.

        Como parte del acuerdo, la empresa abonará al Estado una comisión del 0,7% de sus ingresos, estimados en cerca de dos millones de dólares anuales. Además, la iniciativa incorpora a la comunidad indígena karitiana, que participará activamente en las labores de restauración y protección del territorio aportando su conocimiento ancestral.

        Este proyecto piloto resulta clave para el Servicio Forestal de Brasil, que ya ha identificado 1,3 millones de hectáreas con necesidad urgente de intervención.

        El objetivo nacional es ambicioso: reforestar 12 millones de hectáreas antes de 2030. Para lograrlo, el Gobierno prevé ofrecer hasta 300.000 hectáreas bajo este modelo de concesión antes de 2027."

Fuente: Del sitio informativo de OK Diario.

https://okdiario.com/naturaleza/brasil-rompe-baraja-quiere-plantar-25-millones-arboles-reforestar-amazonas-16607673