Argentino de Quilmes: Los primeros pasos del club criollo


El sitio de investigación histórica denominado "La Kultural" compartió, el pasado 13 de octubre de 2026, una nota sobre el equipo de nuestros amores quilmeños, Argentino de Quilmes, en la Sección Deportes. Porque El Mate es El Mate, y siempre se vuelve a poner de pie: jamás nadie podrá con él. Y la historiadora Piru Cioccale se ocupa de contarnos cómo empezó la historia. Muchas gracias, Piru! 

        "Situémonos por un instante en los primeros años de 1900. Quilmes avanzaba en plena transformación hacia el nuevo siglo, mientras la llegada del transporte y el movimiento constante hacia la costa marcaban el ritmo cotidiano. En medio de ese escenario, un grupo de personas decidía que era momento de dar sus primeros pasos e iniciar su propia historia deportiva.

        El 20 de enero de 1900, apenas unas semanas después de la fundación de Argentino de Quilmes, el Concejo Deliberante autorizó la concesión para el tendido del tranvía eléctrico hacia la Capital con la firma Quesada Hermanos. Tras complicaciones financieras, la concesión fue adquirida por Otto S. Bemberg y Compañía, propietarios de la Cervecería Argentina de Quilmes, inaugurándose el servicio de manera oficial en enero de 1905. Los Bemberg no solo buscaban el transporte de pasajeros, sino utilizar las vías en horario nocturno para trasladar producción hacia Buenos Aires, sentando las bases del trazado histórico que con los años derivaría en la actual Línea 22.


        En ese mismo tiempo, la Ribera de Quilmes se consolidaba como el paseo de la zona. Los fines de semana, el tranvía a caballo partía colmado desde la estación hacia la costa, conectando el centro urbano con el río, donde se cruzaban las familias del pueblo. Eran años convulsionados también en lo nacional: la reciente sanción del Servicio Militar Obligatorio a fines de 1901 y las tensiones con Chile se seguían al día a través de los diarios y los edictos pegados en la puerta de la Municipalidad, siendo tema de conversación diario en los comercios locales.

        Para concretar esa búsqueda deportiva faltaba lo esencial: conseguir un terreno donde plantar los arcos y afianzar su proyecto deportivo. Fue ahí cuando apareció la figura de Andrés de Ugarriza, un vasco salteño del entorno del expresidente José Evaristo Uriburu que, antes de ser electo diputado nacional, había ejercido entre 1898 y 1899 el cargo de Ministro de Gobierno en Salta. Ugarriza, dueño de unas 40 hectáreas en lo que hoy es Quilmes Norte, cedió por intermedio del socio fundador José Eduardo López los primeros terrenos para las prácticas del equipo criollo.

Equipo de 1903

        Esa red social no era aislada: el propio Uriburu fijaría residencia en Quilmes, y familias de origen vasco como los Iriarte, Ithurralde, Udaeta, Iparraguirre y Otamendi, junto a los Castellanos, de raíces salteñas, compartían un entramado de vínculos donde, años más tarde, Isidoro Iriarte fundaría el Hospital de Quilmes en la antigua quinta de Uriburu.

        Las tierras de Ugarriza abarcaban desde Alvear hasta Moreno y de Saavedra a Las Heras, fijándose el campo principal entre Saavedra, Brown, Lavalle y Paso, y el campo de entrenamiento entre 9 de Julio, Colón, Alvear y Brown. Allí practicaron hasta 1906 y alternaron la localía en la cancha del Quilmes Athletic, cedida gentilmente por Mr. Jordan, recordado por López como uno de los pocos británicos empáticos con los criollos.


El debut oficial en la historia

        Toda esa preparación desembocó en el momento más esperado: el debut en los torneos oficiales de la The Argentine Association Football League. Fue en 1902, en un escenario con historia propia.

        El club Lomas Athletic, fundado en 1891, jugaba desde 1897 en su predio alquilado de la calle Arenales al 600, en Lomas de Zamora. Su equipo alternativo, Lomas Athletic II, que militaba en Segunda División, utilizaba la cancha contigua dentro del mismo terreno, sobre la calle Alberti. Allí, en ese campo de Lomas, Argentino de Quilmes disputó el primer partido oficial de toda su historia, cayendo ante el conjunto local por 2 a 0.

        Hoy, tras las paredes de esa calle en Lomas de Zamora, aún se respira el silencio sepulcral del lugar donde comenzó a rodar de manera oficial la ilusión de un pueblo. Un rincón donde, si uno se detiene un mediodía, casi se puede escuchar la voz de Julio Castellanos arengando a sus compañeros en aquel histórico debut de 1902.

Arenales al 600 – Lomas de Zamora

Investigación e información histórica: Piru Cioccale

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Si tenés fotos de época, datos, anécdotas familiares o documentos sobre los orígenes del fútbol (foot-ball) en nuestra ciudad y el desarrollo de nuestras instituciones, podés enviarnos tu aporte a lakulturalquilmes@gmail.com o escribirnos un mensaje directo a nuestro Instagram @kulturalradio. Tu recuerdo puede ser parte de las próximas entregas".

Fuente: Del sitio informativo de La Kultural de la República Argentina. 

https://lakultural.com/los-primeros-pasos-del-club-criollo/?fbclid=IwY2xjawU_kFpleHRuA2FlbQIxMQBwZG9mBXNydGMGYXBwX2lkEDIyMjAzOTE3ODgyMDA4OTIAAR4eWvuK0Gwl0s7DQvbwuJhyVCXaKXInxabrGmN0yzLQEbu-ydnZdwbXJ814Bw_aem_JJXE_22PqCU6sr9LAREiZA

Semillas de resistencia: de la exoneración de Virginia Aparicio a la lucha ambiental y sanitaria en el Chaco


La Revista Litigio, de Periodismo Judicial, compartió una nota de Gerardo Martínez, Ingeniero Agrónomo, sobre la situación de la investigadora Virginia Aparicio, exonerada por su trabajo sobre el daño de los agrotóxicos sobre el medioambiente y la población. La nota es del pasado 14 de octubre de 2026, y en ella Martínez explica algunas "razones" de esta persecución, que remite directamente a la actividad y las presiones de las grandes corporaciones, que han traído enfermedad y muerte en todos los lugares donde han actuado, por culpa de los productos químicos. Y la desvirtuación del trabajo de los investigadores, que aplican ciencia allí donde las corporaciones hablan con mentiras. Mientras tanto, el medioambiente muere, y la gente también. Y de la peor manera posible. 

        “En los últimos años, la persecución contra científicas, científicos y profesionales de la salud que investigan el impacto de los agroquímicos en la Argentina ha alcanzado un nivel alarmante”, sostiene en esta nota el ingeniero Gerardo Martínez. Lo relaciona con hechos que sucedieron en la provincia del Chaco hace 16 años con el doctor Andrés Carrasco, pionero en investigar el impacto de los agrotóxicos en la salud humana. En ese contexto, asegura que “detener la persecución científica es la primera línea de defensa para detener el ecocidio y garantizar que el conocimiento siga estando al servicio de los pueblos y no de las corporaciones”.

        En los últimos años, la persecución contra científicas, científicos y profesionales de la salud que investigan el impacto de los agroquímicos en la Argentina ha alcanzado un nivel alarmante. El caso de la Dra. Virginia Aparicio -quien enfrenta un proceso administrativo dentro del INTA con una amenaza latente de exoneración a raíz de sus reveladoras investigaciones sobre la presencia, transporte y persistencia de plaguicidas en suelo, agua y aire- no es un hecho aislado, sino que constituye una muestra palmaria de la violencia institucional y corporativa ejercida contra la ciencia digna que se niega a someterse a los dictados del modelo agrobiotecnológico extractivista.

        Esta sistemática presión sobre la Dra. Aparicio evoca de manera ineludible uno de los episodios más oscuros y paradigmáticos de hostigamiento científico en la historia reciente del país: la agresión sufrida por el Dr. Andrés Carrasco en agosto de 2010 en Las Palmas, Chaco. Carrasco, tras haber demostrado los severos efectos teratogénicos del glifosato en embriones, fue rodeado y atacado por patotas vinculadas al poder político y a los intereses agroindustriales cuando intentaba presentar sus hallazgos en una comunidad seriamente afectada por las fumigaciones. La violencia contra la Dra. Aparicio y el intento de silenciarla en el INTA representan la continuación de ese mismo patrón: acorralar, disciplinar y sancionar a quien ponga en evidencia la insostenibilidad de un esquema de producción que envenena.

        En Chaco, las investigaciones de la Dra. Aparicio hallan una dramática y abrumadora constatación territorial, tal como lo ha documentado de manera minuciosa la Dra. María del Carmen Seveso en su libro "Resistiendo al Modelo Agrobiotecnológico". Para evitar la complicidad de las víctimas (2021), el avance desmedido del paquete soja-algodón transgénico y el uso masivo de biocidas han transformado la geografía provincial en un escenario de enfermedad y despojo.

        A lo largo de décadas, la labor colectiva de la Red de Salud Popular Dr. Ramón Carrillo, junto con investigaciones de epidemiología comunitaria y los aportes de profesionales como el biólogo molecular Horacio Lucero (Instituto de Medicina Regional de la UNNE), pediatras en diversos centros de salud y las denuncias de docentes en escuelas rurales, han sacado a la luz indicadores sanitarios atroces:

- Incremento de malformaciones congénitas y abortos espontáneos: Registrados de forma alarmante en el Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña y en el Hospital Perrando de Resistencia.

– Enfermedades crónicas y oncología infantil: Un aumento desproporcionado de casos de cáncer en niños y adultos en comunidades expuestas a derivas aéreas y terrestres como Avia Terai, La Leonesa, Las Palmas, Campo Largo y Pampa del Infierno.

– Contaminación ambiental y mortandad animal: Evidenciada en colonias agrícolas y asentamientos campesinos e indígenas (como en Colonias Unidas, Napenay o Pampa del Indio), donde el uso irresponsable de cócteles químicos de glifosato, 2,4-D, clorpirifos e imidazolinonas arrasa con la producción de subsistencia, la fauna local y la salud de las familias.

        Lo que ocurre con la Dra. Virginia Aparicio en su ámbito institucional de trabajo y lo que padecen diariamente los pueblos fumigados del Chaco forman parte de la misma trama: la prioridad del lucro corporativo por encima de la vida, de la soberanía alimentaria y del derecho a un ambiente sano. Pretender exonerar o castigar a quien investiga e informa la verdad no borra la presencia de los agroquímicos en el agua que se bebe, ni en el aire que respiran las infancias rurales.

        Es imperioso que la sociedad, las instituciones académicas, las organizaciones sociales y los medios de comunicación alcen la voz en defensa todas y todos los científicos comprometidos con la salud pública. Detener la persecución científica es la primera línea de defensa para detener el ecocidio y garantizar que el conocimiento siga estando al servicio de los pueblos y no de las corporaciones".

*Ingeniero agrónomo 

Fuente: Del sitio informativo de la Revista Litigio, Periodismo Judicial. 

https://litigio.com.ar/2026/10/14/semillas-de-resistencia-de-la-exoneracion-de-virginia-aparicio-a-la-lucha-ambiental-y-sanitaria-en-el-chaco/?fbclid=IwY2xjawU9wDhleHRuA2FlbQIxMABwZG9mBWJyaWQRMXNETk9vUWVnSW9lYjc0eWJzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEeAY2CKT-_7aJhokqAhzLEa82-g-adWaJqk6MziJ7VLqyhP69pKbfrAlx2Gvo_aem_I8WMRkiIjT7Xlkd2ymCXYw

La trata de esclavos bajo la Monarquía británica persigue al rey Carlos III en su gira caribeña y enrarece la cumbre de la Commonwealth

El sitio informativo del Diario El Mundo publicó, bajo la aclaración "Monarquía", una nota sobre la visita del rey Carlos III del Reino Unido al Caribe, adonde encontró no aprobación, sino marchas y reclamos por la trata transatlántica. "Jamaica y otras naciones de la región exigen a Londres una reparación por siglos de tráfico humano y al monarca una petición de perdón por el papel de la Corona en el mayor crimen de lesa humanidad de la Historia" agrega. La nota es de Eduardo Álvarez del 2 de noviembre de 2026. 

        "Me importa un bledo el rey. ¿Alguien podría decirme si viene a disculparse por la esclavitud impuesta por los británicos, o si viene a darnos dinero por lo que le hicieron a nuestra gente? Si no viene a hacer eso, si el tipo no vuelve a respirar no me importará". Con esa dureza se expresaba el ex ministro bahameño Leslie Miller sobre Carlos III apenas unos días antes de que el soberano británico iniciara la gira que está protagonizando por varias naciones del Caribe. Se trata de la empresa más delicada desde que asumió el trono, en septiembre de 2022. Porque, aunque está pisando algunos países de los que también es jefe del Estado, ni mucho menos le están recibiendo sólo con honores y gestos para agradarle. Antes al contrario, el rey se está encontrando, como cabía esperar, con una incesante demanda para que el titular de la Monarquía británica pida disculpas por el papel de la institución en la lacra que supuso durante siglos el comercio de esclavos. Una cuestión muy espinosa que persigue a los Windsor en los últimos años, y que se ha avivado especialmente por la reclamación de las naciones del Caribe, con Jamaica a la cabeza, de reparaciones económicas a Londres por el crimen de lesa humanidad más grave de la Historia.

        El asunto va a centrar inevitablemente desde hoy la 28ª cumbre de jefes de Gobierno de la Commonwealth presidida por Carlos III en la última parada de su gira por la región, Antigua y Barbuda, a donde ayer comenzaron a llegar mandatarios de las 56 naciones que conforman la alianza que reúne sobre todo a países vinculados con el viejo Imperio británico.

        Carlos III hablará con "honestidad inquebrantable" y "sincera tristeza" sobre el dolor perdurable de la trata transatlántica de esclavos, adelantó ayer el Palacio de Buckingham, en un intento de atajar las críticas por la tibieza con la que muchos consideran ha abordado estos días la cuestión en sus visitas a Bahamas y Guyana. Tanto el rey como el Gobierno británico temen que este asunto orille cualquier otro de la agenda a abordar en la reunión de tantos mandatarios, y les preocupa que descarrile la cumbre en un momento en el que a Londres le interesa más que nunca la profundización de relaciones en el seno de la Commonwealth por la influencia que la organización concede al Reino Unido cuando la geopolítica global se ve tan zarandeada y otras potencias como China o Rusia avanzan a pasos agigantados en la firma de acuerdos con países antaño en la órbita de los Windsor.

Manifestantes en Georgetown, durante la visita del monarca a Guyana

        El primer ministro británico, Andy Burnham, se ha declarado en ese sentido "abierto" por primera vez a la posibilidad de que el Reino Unido pida disculpas formalmente por su papel en la esclavitud, lo que supone un cambio en la postura mantenida por los sucesivos gobiernos del país. Eso sí, Burnham aclaraba en una tribuna en The Guardian que las "reparaciones" económicas no son "la respuesta adecuada". "No creo que los británicos de hoy puedan ser considerados responsables de injusticias históricas, por muy atroces que sean, que ocurrieron en otra época, bajo leyes diferentes en las que no tuvieron ninguna participación personal", añadió en el artículo.

Creciente demanda

        Ya hace dos años, durante la cumbre de la Commonwealth de Samoa, Carlos III reconoció que ciertos "aspectos dolorosos" del pasado siguen resonando en las relaciones entre el Reino Unido y el resto de los países miembros de la Mancomunidad Británica de Naciones, en una alusión velada al capítulo lacerante de la esclavitud y el pasado colonial. Pero, desde entonces, los países del Caribe que forman parte de la organización no han dejado de articular estrategias en busca del pago de reparaciones por el comercio de seres humanos por parte de Londres. Jamaica presentó semanas atrás una petición al rey para que remitiera una serie de preguntas sobre la responsabilidad del Reino Unido en la infame práctica mantenida durante siglos ante la comisión del Consejo Privado de Su Majestad que actúa como máximo tribunal para antiguas colonias que hoy mantienen vínculos con el sistema jurídico británico.

        La demanda de Kingston al monarca se hizo coincidir con el mismo día en que en 1781 el barco Zong, registrado en Liverpool, zarpó de África Occidental con 442 personas negras esclavizadas a bordo. Durante la travesía hacia el Caribe, cuando empezaron a escasear las reservas de agua, el capitán ordenó a la tripulación arrojar por la borda a 132 hombres, mujeres y niños tras calcular que le era más rentable presentar una reclamación al seguro por las "propiedades perdidas" que vender al llegar a Jamaica a los esclavos supervivientes a un precio más reducido por las secuelas de las deshidratación. No es más que una salvajada de tantas como darían para escribir un libro interminable sobre el comercio de carne humana. Pero de pronto en la isla que mantiene a Carlos III como rey, al igual que en otras naciones vecinas, estos escalofriantes hechos del pasado se han tornado en argumentos que centran el actual debate político.

        "Es justo que reconozcamos el gran sufrimiento y las injusticias del pasado", subrayó el rey en uno de sus primeros discursos nada más pisar Nassau, la capital de Bahamas el martes. Días después, durante su visita a Guyana -en este casó rompió sus lazos con la Monarquía británica al abrazar el sistema republicano en 1970-, el jefe de los Windsor visitó no por casualidad el Parque de la Independencia, en Georgetown, el lugar donde en 1823 entre 15.000 y 20.000 guyaneses esclavizados se alzaron en armas y protagonizaron el mayor levantamiento de esclavos en América, reprimido brutalmente por las autoridades dependientes de Londres que dominaban el lugar.

Los reyes Carlos y Camila durante un servicio religioso este domingo en St. John's (Antigua y Barbuda)

        Gran Bretaña abolió el comercio de esclavos en 1807, aunque no fue hasta 1834 cuando quedó prohibida la esclavización de seres humanos en sus dominios. Algo mortificante para los grupos que exigen hoy reparaciones a la metrópoli y se encuentran ante el portazo en forma de argumentos como el expresado por Burnham es que la ley de abolición de Westminster del siglo XIX comportó compensaciones económicas a los propietarios británicos de plantaciones que dejaban de tener mano gratis de personas negras para trabajar sus tierras, y el Reino Unido no terminó de saldar la deuda contraída para cubrir aquellos pagos hasta el año 2015.

Pingüe negocio para la dinastía reinante

        El pasado febrero, la historiadora Brooke Newman publicó un monumental libro en el que detalla los espantosos y pingües vínculos de la Monarquía británica desde finales del siglo XVI con la trata de esclavos. Los documentos que acreditan cómo los sucesivos titulares de la Corona se enriquecieron personalmente gracias al comercio transatlántico de negros cazados en África son otro de los argumentos más agitados para exigir al actual rey, Carlos III, el acto de contrición que no termina de llegar.

        No es la Casa Real británica una excepción ante este asunto. El Papa León XIV pidió perdón por el largo retraso de la Iglesia católica en condenar la esclavitud, calificándola como "una herida en la memoria cristiana" en su primera encíclica, publicada en mayo. La Asamblea Nacional de Francia aprobó por unanimidad el mismo mes de este año la anulación formal del Code Noir de 1685 --el decreto firmado por Luis XIV que regulaba la esclavitud y definía a los esclavos como bienes muebles-. Y el presidente Macron calificó de "ofensa" el silencio mantenido desde entonces ante semejante crimen de lesa humanidad. Sin embargo, París también sortea las demandas de reparaciones que se exigen desde naciones como Haití. Y, en octubre, el rey Guillermo de los Países Bajos fue mucho más lejos que ningún otro monarca contemporáneo al expresar que siente "la responsabilidad, ante la sociedad y los descendientes de personas esclavizadas, de aclarar el papel que desempeñó mi familia en la historia colonial". Todo tras conocerse las conclusiones de una investigación de la Universidad de Leiden, bajo la supervisión de un comité independiente, promovida por el propio soberano, para determinar las responsabilidades concretas y el enriquecimiento personal de los Orange con la trata de personas durante siglos".

Fuente: Del sitio informativo del diario El Mundo de España. 

https://amp.elmundo.es/internacional/2026/11/02/6ae756f1e85ece7c778b4573.html 

La imagen de portada pertenece al Diario El Mundo y lleva el siguiente epígrafe: "El rey Carlos III desfila junto a bailarines de Junkanoo en Nassau, durante su visita a Bahamas la semana pasada". 

Nanas de la cebolla

 

por Miguel Hernández,

poeta español (1910-1942) 

La cebolla es escarcha

cerrada y pobre:

escarcha de tus días

y de mis noches.

Hambre y cebolla:

hielo negro y escarcha

grande y redonda.


En la cuna del hambre

mi niño estaba.

Con sangre de cebolla

se amamantaba.

Pero tu sangre,

escarchada de azúcar,

cebolla y hambre.


Una mujer morena,

resuelta en luna,

se derrama hilo a hilo

sobre la cuna.

Ríete, niño,

que te tragas la luna

cuando es preciso.



Alondra de mi casa,

ríete mucho.

Es tu risa en los ojos

la luz del mundo.

Ríete tanto

que en el alma al oírte,

bata el espacio.


Tu risa me hace libre,

me pone alas.

Soledades me quita,

cárcel me arranca.

Boca que vuela,

corazón que en tus labios

relampaguea.


Es tu risa la espada

más victoriosa.

Vencedor de las flores

y las alondras.

Rival del sol.

Porvenir de mis huesos

y de mi amor.

La carne aleteante,

súbito el párpado,

el vivir como nunca

coloreado.

¡Cuánto jilguero

se remonta, aletea,

desde tu cuerpo!


Desperté de ser niño.

Nunca despiertes.

Triste llevo la boca.

Ríete siempre.

Siempre en la cuna,

defendiendo la risa

pluma por pluma.


Ser de vuelo tan alto,

tan extendido,

que tu carne parece

cielo cernido.

¡Si yo pudiera

remontarme al origen

de tu carrera!


Al octavo mes ríes

con cinco azahares.

Con cinco diminutas

ferocidades.

Con cinco dientes

como cinco jazmines

adolescentes.

Frontera de los besos

serán mañana,

cuando en la dentadura

sientas un arma.

Sientas un fuego

correr dientes abajo

buscando el centro.


Vuela niño en la doble

luna del pecho.

Él, triste de cebolla.

Tú, satisfecho.

No te derrumbes.

No sepas lo que pasa

ni lo que ocurre.


Fuente: Del sitio de facebook de CaminoCuentos Narración Oral.

La agricultura que cura la tierra y combate el cambio climático

La Sección Naturaleza y medio ambiente/Colombia del sitio informativo del DW ("Deutsche Welle") de Alemania compartió, el pasado 30 de octubre de 2026, una nota de Judit Alonso: nuevas y viejas formas de producir alimentos, regenerar el suelo y asegurar el alimento para todos. "Comunidades de varias regiones de Colombia trabajan la producción de alimentos y la recuperación de suelos con conocimientos tradicionales e ingredientes locales. Otra forma de relacionarse con la naturaleza" agrega. Nuevas formas de pensar nos ayudarán a cambiar las cosas! 

        "La agricultura es uno de los sectores que produce más gases de efecto invernadero y a su vez un tercio de los alimentos que se produce se desperdicia.

        A esta paradoja ambiental se le añade la degradación de los suelos al usarse un gran número de productos químicos. "Ese es uno de los grandes desafíos dentro de las políticas agrícolas porque, cuando se usa tanto pesticida, la vida de la tierra no dura más de 10 años, incluso si son monocultivos, puede durar 5 años", explica a DW Luz Elena Navarro, analista de Acción Local y Sistemas Regenerativos de la Alianza por unos Sistemas Alimentarios Conscientes (CoFSA, por sus siglas en inglés).

        Por ello, "es fundamental repensar cómo se produce la alimentación y empezar con una transición hacia una producción más agroecológica", asegura la experta, que lidera la colaboración con pueblos indígenas y comunidades locales. 

Los beneficios de la agricultura regenerativa

        "Cada vez que nos alimentamos estamos entrando en un contacto íntimo con la naturaleza, pero hemos perdido esto de vista", lamenta a DW Luis Alberto Camargo, fundador de la Organización para la Educación y Protección Ambiental (OpEPA), recordando que "más del 60% de los suelos en el mundo están degradados y pierden la capacidad de capturar carbono porque pierden la vitalidad de procesar y de generar esos procesos".

        En este sentido, el también directivo de esta organización colombiana, recuerda que "los suelos se vuelven nuestra pila de carbón más grande en el planeta". "Se nos olvida el rol de la agricultura en este proceso que también es fundamental. Nuestro alimento puede ser una herramienta para enfrentar el cambio climático si aplicamos técnicas que se sincronizan con la forma en que los sistemas de vida funcionan: prácticas que permitan restaurar los suelos y reconciliar las relaciones", añade, apuntando a los beneficios que aporta la agricultura regenerativa como el aumento de polinizadores o especies dispersoras de semillas.

De "combatir" la naturaleza a aliarse con ella

        Y es que, tal y como recuerda Diego Moreno, coordinador de Aulas Agroalimentarias de la organización colombiana Fondo Acción, "el rol que asumió el agricultor de la agroindustria fue de un combatiente, teniendo en cuenta que todos los productos como los fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, fueron ideados como armas de guerra". "Eso es lo que llevó a que los agricultores estén todo el tiempo en combate contra la naturaleza", indica a DW. 

        "Los alimentos que estamos consumiendo vienen producidos bajo una filosofía de destrucción de la vida: siempre que hago un cultivo me dicen 'recomiéndeme un veneno para matar el gusano, la hormiga'… Hay que cambiar el rol, dejemos de vernos como un combatiente porque declaramos la guerra a la naturaleza y esa es una guerra perdida", considera Moreno, quien promueve la cocina para la tierra y cocina para las personas.

        "Un agricultor que quiere hacer agricultura regenerativa debe concebirse como un cocinero pues el propósito superior de la cocina es la restauración, de ahí surge la palabra restaurante. Entonces un agricultor que se concibe a sí mismo como un cocinero es alguien que aprovecha los ingredientes, los materiales con los que cuenta en su territorio para transformarlo en alimento para restaurar la salud de sus suelos y restaurar la salud de sus cultivos", explica el coordinador de Aulas Agroalimentarias.

El pueblo Arhuaco en la Sierra Nevada de Santa Marta es uno de los participantes en la iniciativa. Imagen: RAUL ARBOLEDA/AFP

        De este modo, existen diversas experiencias en Colombia. "En la Sierra Nevada de Santa Marta empezamos a trabajar con los indígenas arhuacos con la planta maminteca, un cilantro de hoja ancha que es nativo de América que empezaron a reemplazar por condimentos artificiales. A través de talleres de cocina, empezaron a hacer sales aromatizadas y tienen la sal amia, una sal aromatizada con maminteca, que empezaron a ofrecer en restaurantes y también ha sido una alternativa de ingresos", explica Moreno.

Otras iniciativas

        Pero no es la única iniciativa, en las islas del Rosario, "se ha recuperado el uso de las especias, los arroces de diferentes vegetales, eso también se había perdido, pero ahora hacen arroz de ahuyama, también arroz de plátano, el pintadito, que es arroz con fríjol y platanito y es fríjol taraota, que es el que se puede sembrar en esta zona", explica a DW Margarita O. Zethelius, codirectora del Centro Ubuntu. 

        "La recuperación de semillas de fríjol ha sido significativa y se está usando en varios restaurantes importantes", recalca Zethelius, destacando que "frutas como el corozo, como el jugo, porque antes se utilizaba solo en Semana Santa, ahora ya están entonces pidiéndolo en diferentes restaurantes y se está comercializando más".

        Este tipo de experiencias se están llevando a cabo en otros lugares de la región, ya que muchas comunidades todavía trabajan con sistemas ancestrales de siembra. "En México están los guardianes de la semilla en la península de Yucatán y son mayas que siguen cultivando la milpa ancestral. Es este sistema en donde se siembra el maíz junto con el frijol y la calabaza. Y además de eso tienen algunos rituales y ceremonias que siguen haciendo. De hecho, ellos lograron inscribir la milpa maya como patrimonio alimentario mundial en la FAO, la Organización para la Agricultura", subraya Luz Elena Navarro, analista de Acción Local y Sistemas Regenerativos de CoFSA.

        Asimismo, Navarro destaca la iniciativa del Parque de la Papa de los Andes en Perú, donde seis comunidades indígenas unieron 10.000 hectáreas para preservar la variedad de semillas nativas. "Hasta ahora han rescatado 1.300 variedades de papas y están impulsando lo que se llama los territorios bioculturales. No solamente van a proteger la naturaleza, sino la parte cultural que está íntimamente relacionada: rituales, semillas, cómo se relacionan con la tierra... Es lo que buscan proteger y promover dentro de la cosmovisión quechua", puntualiza.

        Por otra parte, en Ecuador, la Fundación Pachamama está revitalizando los llamados territorios de vida. "Es un sistema ancestral que se llama Chacra Quechua Azul: hay una parte que lo guardan para conservar, que es toda la selva, y ahí no se toca nada, una parte, un territorio que es para cultivar, que es la Chacra, en donde son policultivos, donde mezclan, por ejemplo, verduras, plantas medicinales, árboles, frutas y finalmente la parte donde  está la comunidad, las casas, donde cohabitan", detalla, subrayando que este sistema se está replicando dentro de varias comunidades de la Amazonía, incluyendo ceremonias, rituales, intercambio de semillas".

Fuente: Del sitio informativo del DW ("Deutsche Welle") de Alemania. 

https://www.dw.com/es/am%C3%A9rica-latina-agricultura-que-cura-la-tierra-y-combate-el-cambio-clim%C3%A1tico/a-79813011

La imagen de portada pertenece al DW y lleva el siguiente epígrafe: "Un grupo de mujeres participa en el taller de cocina en el centro Ubuntu, en Islas del Rosario (Colombia). (Imagen de 2025). Imagen: privat"-


Qué comer para que tu piel se vea más joven y sana


El sitio informativo de la BBC Mundo en Español compartió una nota de Melissa Hogenboom, el pasado 25 octubre 2026, sobre lo que todos queremos saber: cómo vernos más jóvenes, al ver que nuestra piel se mantiene así, joven. Pero ¿cómo lograrlo? Porque el tiempo pasa siempre, nunca se detiene. A pesar de esta verdad incontrastable, podemos ayudarnos con una buena alimentación. Claro que hay que sumarle una vida no sedentaria y una actitud mental apropiada, pero ¡empecemos con la alimentación! 

        "La piel es el órgano más grande del cuerpo y debe acompañarnos durante toda la vida. Además de ayudarnos a mantener un aspecto juvenil, una piel bien cuidada también beneficia nuestra salud en general.

        Sin embargo, al actuar como barrera entre nuestro organismo y el mundo exterior, la piel está expuesta a un desgaste constante. Según Jean Krutmann, profesor de dermatología del Instituto Leibniz de Investigación en Medicina Ambiental (Alemania), diversos factores ambientales, como la contaminación atmosférica, el ozono y el cambio climático, contribuyen al envejecimiento cutáneo.

        "Durante décadas, creímos que la radiación ultravioleta era el principal factor del envejecimiento de la piel provocado por el entorno. Ahora sabemos que eso no es así", afirma Krutmann.        

        "Otras longitudes de onda presentes en la luz solar natural, como la luz visible y la radiación infrarroja, también pueden contribuir al envejecimiento. Incluso un aumento de la temperatura puede influir en este proceso", añade.

        Por otro lado, está el paso del tiempo. A medida que envejecemos, perdemos gradualmente colágeno, la proteína que aporta estructura y firmeza a la piel, lo que puede favorecer la aparición de arrugas.

        Un factor que a menudo se pasa por alto, pero que resulta clave para mantener la piel en mejor estado, es nuestra alimentación.

        Desde grasas saludables hasta alimentos fermentados beneficiosos para la microbiota intestinal, existen diversas opciones que podemos incorporar a nuestra dieta.

Una dieta que incluya vegetales y frutas coloridas, así como pescados azules y frutos secos ayuda a evitar las arrugas.

1. Frutas y verduras de colores

        Numerosos estudios demuestran que una dieta rica en alimentos de origen vegetal es fundamental para mantener la piel sana.

        Es recomendable optar por frutas y verduras coloridas, ya que contienen potentes antioxidantes que ayudan a proteger la piel frente a los daños causados por la contaminación y la radiación solar.

        Las zanahorias, los pimientos y los tomates, por ejemplo, son ricos en carotenoides, como la luteína, el licopeno y el betacaroteno.

        "Estos compuestos se almacenan en el tejido adiposo y ofrecen protección contra los rayos UV", explica Volker Böhm, profesor de química de los alimentos en la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania).

        Aunque el uso de protector solar sigue siendo esencial, Böhm señala que la gente suele aplicárselo solo cuando pasa mucho tiempo al aire libre, en lugar de hacerlo a diario.

        El consumo habitual de alimentos ricos en carotenoides proporciona "una protección base continua frente a los rayos UV —equivalente a un factor de protección de entre 2 y 3— durante todo el año", afirma.

        Añadir una pequeña cantidad de grasa saludable, como aceite de oliva, a los tomates o a las zanahorias facilita que el organismo absorba estos antioxidantes.

        El betacaroteno también puede transformarse en vitamina A, esencial para el crecimiento y la renovación de las células cutáneas, además de proteger la piel frente a infecciones.

        Los carotenoides pueden ayudar a las células de la piel a producir ácido hialurónico. Esta molécula contribuye a mantener la firmeza y la elasticidad de la piel, y está presente en muchos productos hidratantes y cremas "antienvejecimiento" disponibles en el mercado.

        Estos mismos pigmentos también podrían favorecer el aumento de colágeno. Un pequeño estudio reveló que mujeres que tomaron un suplemento diario de carotenoides durante diez meses mostraron una mejora en los niveles de colágeno y elastina de su piel, lo que sugiere que podrían ayudar a prevenir la degradación del colágeno.

Consumir mangos ricos en antioxidantes podría reducir los signos visibles del envejecimiento, según unos estudios

        Por último, se ha observado que el consumo abundante de frutas y verduras coloridas aporta a la piel un aspecto más saludable y luminoso.

        Para obtener estos beneficios, es necesario consumir estos alimentos de forma constante, señala Krutmann: "Independientemente del antioxidante que se ingiera, para lograr una protección frente a los factores ambientales, suele ser necesario un periodo de ocho a diez semanas antes de observar un efecto medible".

        Se ha descubierto que el mango ayuda a mantener un aspecto más joven en la piel a medida que envejecemos.

        Un estudio realizado con mujeres posmenopáusicas, dirigido por Vivien Fam de la Universidad de California en Davis (Estados Unidos), analizó a participantes que consumieron 85 gramos de mango cuatro veces por semana durante 16 semanas.

        Los investigadores observaron que esto redujo tanto el tamaño de las arrugas existentes como la aparición de otras nuevas.

        Aunque se requiere más investigación, los autores sugieren que estos efectos beneficiosos podrían deberse a los carotenoides, así como a otros antioxidantes como los flavonoides y la mangiferina.

        Sorprendentemente, el estudio reveló que el consumo de unos 250 gramos de mango al día provocaba un aumento de las arrugas. Robert Hackman, profesor de nutrición en la Universidad de California en Davis y coautor del estudio, señala que, si bien no se conoce la causa exacta, podría deberse al alto contenido de azúcares naturales que contiene el mango.

        "Nuestra propuesta es que el azúcar provoca cierto daño a las moléculas de la piel", afirma Hackham. Y, aunque el estudio fue de pequeña escala, investigaciones posteriores —aún no publicadas— han replicado los resultados, añade.

        Los mangos y los cítricos también son ricos en vitamina C. Esta vitamina ayuda a producir colágeno y actúa como antioxidante, lo que puede proteger la piel frente a los daños causados por el sol.

        Algunos estudios sugieren que la vitamina C podría contribuir a mejorar la hidratación cutánea y reducir la pigmentación. Por este motivo, se utiliza ampliamente tanto en productos para el cuidado de la piel como en suplementos, señala Krutmann.

Las nueces y el aceite de oliva son otros alimentos que los expertos aseguran ayudan a prevenir el evenjecimiento de la piel
2. Grasas saludables

        Aunque no suelo ser muy fan de las almendras o las nueces, he empezado a trocearlas y añadirlas a mis ensaladas: el resultado me está gustando mucho más de lo que esperaba. Lo hago porque el consumo frecuente de frutos secos y semillas podría beneficiar nuestra piel.

        Un pequeño estudio aleatorio y controlado reveló que las personas que consumieron almendras como tentempié durante 16 semanas presentaban menos arrugas visibles en comparación con quienes tomaron otro tipo de aperitivo.

        La vitamina E, presente en abundancia en los frutos secos y las semillas, también puede proteger la piel frente al daño celular y el envejecimiento.

        La carencia de esta vitamina puede afectar a la salud cutánea, provocando, por ejemplo, una cicatrización más lenta de las heridas. Entre las buenas fuentes de vitamina E se incluyen las almendras, las avellanas, los piñones y muchos aceites derivados de semillas.

        Los frutos secos también contienen ácidos grasos omega-6, que pueden reforzar la barrera cutánea y ayudar a mantener la piel mejor hidratada.

        Otro tipo de grasa saludable beneficiosa para la piel es el omega-3, presente en el pescado azul y las algas.

        Pescados ricos en omega-3, como el salmón, las sardinas y la caballa, han sido objeto de pequeños estudios que sugieren que podrían reducir la sensibilidad de la piel al sol y ayudar así a protegerla frente al daño solar.

        Además, los pescados azules contribuyen a preservar el colágeno existente y a reducir la inflamación.

El kimchi, uno de los alimentos más emblemáticos de la gastronomía coreana, no solo beneficia a la microbiota intestinal, sino que también puede ayudar a proteger la piel.

3. Favorables a la microbiota intestinal

        Cuando seguimos una dieta variada, rica en productos frescos, frutos secos y semillas, nuestra microbiota intestinal se beneficia; y, con ella, nuestra piel. Esto se debe a que la salud intestinal y la piel están estrechamente relacionadas. Los investigadores denominan a esta conexión "eje intestino-piel".

        Cuando consumimos una gran variedad de alimentos de origen vegetal, los microbios de nuestro intestino liberan compuestos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Estos también afectan a nuestra piel, señala Hackman.

        Un microbioma intestinal más saludable puede, además, mejorar afecciones cutáneas al fortalecer nuestro sistema inmunológico.

        Una forma de obtener estos beneficios es consumir una amplia gama de alimentos de origen vegetal, lo que incluye frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, hierbas y especias. Esto puede reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y protegernos frente a afecciones de la piel como la psoriasis.

        Los alimentos fermentados —como el chucrut, el kimchi, la kombucha o el yogur— también resultan especialmente beneficiosos para nutrir a los microbios de nuestro intestino.

        Puede que a los 60 años no aparentes tener 30, pero seguir una dieta saludable ayudará a que tu piel tenga las mejores probabilidades de mantenerse sana en los años venideros. Ah, y no olvides usar protector solar".

*Melissa Hogenboom es corresponsal sénior de salud en la BBC. Puedes encontrarla en Instagram como @melissa_hogenboom.

Fuente: Del sitio informativo de la BBC Mundo en Español. 

https://www.bbc.com/mundo/articles/c3ewe42k1k0qo 

La imagen de portada pertenece a la BBC y lleva el siguiente epígrafe: "Una mujer se mira al espejo sonriendo mientras se aplica cremas en la cara.Fuente de la imagen: Getty Images. Además de las cremas y lociones, diversos estudios indican que la alimentación desempeña un papel importante en el cuidado de la piel".

Camino a Estambul, la inutilidad de la guerra que se llevó a los hijos de todos

 

PELÍCULA PARA HOY: "CAMINO A ESTAMBUL" ("PROMESA DE VIDA") (2014)

        "The Water Diviner, estrenada en Turquía como Son Umut (La última esperanza), en España como El maestro del agua y en Hispanoamérica como Promesa de vida, es una película dirigida por Russell Crowe y escrita por Andrew Anastasios y Andrew Knight. Los protagonistas de la película son Crowe, Olga Kurylenko, Jai Courtney, Cem Yılmaz y Yılmaz Erdoğan. La première fue el 2 de diciembre de 2014 en Sídney, Australia" dice la Wikipedia. 

        En una interpretación estupenda, Russell Crowe se destaca por transmitir todo el amor que un padre puede sentir por sus tres hijos, que han marchado a la guerra. Y ahora deberá ir a buscarlos, y no sabe qué encontrará. Una película contra la maldita guerra, tan maldita como todas. Porque la guerra ha destruido la vida sobre el Planeta desde que el mundo es mundo, y sólo unos pocos han ganado (o ellos creen que han ganado). Los demás, los que las pelean, pierden todos. Sus familias también. 

        Es hora de que esto termine. El mundo puede vivir mejor, pero al parecer pocos quieren que esto cambie. Será cuestión de ver la película, y reflexionar si vale la pena perder tantas vidas en pos de que los que se reparten el mundo se lo sigan repartiendo. Y nosotros mirando, y perdiendo. Siempre perdiendo. Siempre perdiendo. 

Doblada al español.

Dice el sitio Swen Cine Drama

"🎬 Camino a Estambul (Película Completa en Español) | Drama y Guerra

Años después de la cruenta Batalla de Galípoli, un padre australiano viaja a una Turquía en ruinas decidido a cumplir la promesa de localizar a sus tres hijos desaparecidos en combate".

Hagan clik en el sitio de Youtube Swen Cine Grama  

https://www.youtube.com/watch?v=QT2SO5B-llI

¿Quién tiene derecho a tener sombra?

 
El sitio informativo de  Linkedin compartió una nota de la Licenciada Carolina Somoza sobre la llamada "injusticia ambiental", la creciente desigualdad de los barrios privilegiados y los más carenciados no sólo en cuestiones de energía y agua, sino en el tema del calor que va subiendo por la falta de árboles en zonas vulnerables. A tener en cuenta ante los que dicen que el tema ambiental "no importa", "no es prioritario", "los árboles no importan, sólo molestan" y demás. Los que quitan árboles favorecen la injusticia ambiental, y la desigualdad en este tema. 

        "Caminar por una vereda arbolada en un día de calor extremo no es lo mismo que caminar por una cuadra de cemento sin un solo árbol. Tampoco es lo mismo esperar el bondi al resguardo del sol, bajo la sombra de un árbol. Sin embargo, esta diferencia (que parece apenas estética o de "gusto urbanístico" para algunos) esconde una desigualdad estructural: no todos los barrios de una misma ciudad tienen el mismo acceso al arbolado público, y esa distribución desigual coincide, sistemáticamente, con la distribución de la riqueza. 

        Los barrios populares de Argentina (barrios populares y villas) suelen tener menos árboles, menos plazas y más superficie de cemento y chapa que los barrios de clase media y alta. La pregunta que da título a esta bitácora, "¿Quién tiene derecho a tener sombra?", no es retórica: apunta a pensar el arbolado urbano no como un adorno paisajístico sino como un bien ambiental cuya ausencia o presencia condiciona la salud, el confort térmico y la calidad de vida de las personas según el barrio en el que les tocó nacer o vivir.

        El arbolado público cumple funciones que van mucho más allá de lo visual: regula la temperatura, mejora la calidad del aire, amortigua las lluvias intensas y favorece la salud física y mental de quienes habitan la ciudad (Redacción UNNE, 2025). Un árbol adulto puede evaporar cientos de litros de agua en un día caluroso, refrescando el aire a su alrededor, y su copa puede enfriar superficies equivalentes a las de un departamento entero (La Capital, 2022). En términos de salud pública, los espacios verdes arbolados actúan además como una "válvula de escape" frente al hacinamiento en barrios densamente poblados y de vivienda precaria (Redacción UNNE, 2025).

        Cuando estos beneficios no se distribuyen de manera pareja, dejan de ser un problema puramente ambiental para convertirse en un problema de justicia ambiental. La justicia ambiental parte de una constatación simple pero incómoda, y es que los grupos más vulnerables suelen ser los que menos contribuyen a los problemas ambientales de una ciudad y, al mismo tiempo, los que más los padecen y los que más hacen para combatirlos (INFOMED, 2026).

        En la Ciudad de Buenos Aires, la brecha verde entre barrios se profundizó en la última década en paralelo con la densificación edilicia, ya que mientras se construyen torres en altura, la ciudad pierde superficie capaz de absorber agua de lluvia y mitigar el calor, y esa pérdida golpea con más fuerza a los barrios más densamente urbanizados (Informe Digital Metropolitano, 2026). La desigualdad es tan palpable que el mapa interactivo de la Ciudad de Buenos Aires (publicado y actualizado por el Gobierno de la Ciudad) no mapea los árboles ubicados dentro de barrios populares.


        El fenómeno de la isla de calor urbana, es decir temperaturas más altas en las zonas con más cemento y menos vegetación, respecto de zonas con más verde, se repite en otras ciudades del país: 

        En Rosario, especialistas del Observatorio Ambiental de la Universidad Nacional de Rosario señalan que la proporción entre espacios verdes y superficie construida es desigual entre barrios, y que esa desigualdad se agrava con el reemplazo de sectores arbolados por construcciones que usan materiales que reflejan o retienen el calor en lugar de absorberlo (La Capital, 2022). Además, un relevamiento más reciente sobre Rosario describe cómo, mientras la costanera y los bulevares consolidados mantienen temperaturas más llevaderas en verano, la periferia urbana (donde, paradójicamente, se concentran los barrios populares) sufre un calor más intenso y persistente, agravado además por el llamado "calor nocturno". Los materiales de construcción de las viviendas precarias absorben radiación durante el día y la liberan lentamente durante la noche, impidiendo que el ambiente se enfríe (Barrameda, 2026). El mismo informe advierte que las estaciones meteorológicas oficiales suelen estar ubicadas fuera de las zonas más afectadas, lo que hace que las temperaturas "reales" que viven los barrios populares queden sub registradas en las estadísticas públicas (Barrameda, 2026).

        En Tucumán, un análisis reciente sobre el arbolado urbano señala que no todos los barrios cuentan con la misma cobertura vegetal ni con las mismas condiciones ambientales, y advierte que perder arbolado no es perder ejemplares aislados sino deteriorar una infraestructura que regula la temperatura, mejora el aire y amortigua las lluvias intensas (La Gaceta, 2026). 

        En ciudades más pequeñas, como Punta Alta y Bahía Blanca, estudios sobre arbolado urbano comprobaron, con imágenes satelitales, que la temperatura bajo la copa de los árboles es significativamente menor que en sectores sin vegetación, y que esa diferencia no es igual en todos los barrios de una misma ciudad (Redalyc, s.f.).


        La falta de arbolado en los barrios populares no aparece de manera aislada, sino que se suma a otras condiciones de vulnerabilidad ambiental. Según un informe de Techo Argentina citado por CISUR, la mayoría de los barrios populares del país está afectada por riesgo de inundación (48%) y por la presencia de basurales a cielo abierto (34%) (CISUR, 2025). Esto significa que, al déficit de árboles y sombra, se suman terrenos peor ubicados, viviendas con materiales de peor calidad térmica y menor acceso a sistemas de refrigeración. La combinación de estos factores configura lo que la literatura especializada llama injusticia climática. Esto significa que, quienes menos responsabilidad tienen en el calentamiento urbano (porque no son quienes construyen torres, asfaltan avenidas o generan la mayor huella de carbono) terminan siendo quienes más lo padecen, con mayor mortalidad evitable y mayor presión sobre los servicios de salud durante las olas de calor (INFOMED, 2026).

        Pero, ¿porqué se produce esta desigualdad? Distintos estudios sobre justicia ambiental urbana en América Latina permiten pensar algunas causas estructurales de este fenómeno. Por un lado:

        La planificación urbana histórica priorizó el arbolado y los espacios verdes en las zonas centrales y en los barrios de mayor poder adquisitivo, mientras que el crecimiento de los barrios populares se dio muchas veces de manera informal, sin planificación previa de espacio público ni de infraestructura verde (Tristán Rodríguez, s.f.).

        Por otro lado, la presión inmobiliaria y la densificación urbana (gentrificación) suelen sacrificar primero los espacios verdes de los barrios con menor capacidad de organización y reclamo político, profundizando una distribución que ya era desigual (Urbanalab, 2025). A esto se agrega que el mantenimiento del arbolado existente (poda, riego, reposición de ejemplares) requiere de inversión pública sostenida, que tiende a concentrarse en las zonas con mayor visibilidad institucional o mediática.

        Pensar la falta de árboles en los barrios populares únicamente como una cuestión técnica (cuantos ejemplares hay, que especies conviene plantar) invisibiliza su dimensión política: la sombra, igual que el agua potable o el acceso a la salud, se distribuye según lógicas de poder y de prioridades de inversión pública. 


        Entonces, preguntarse quién tiene derecho a tener sombra es, en definitiva, preguntarse qué tipo de ciudad se está construyendo y para quién. El arbolado urbano no es un lujo estético reservado a los barrios que "pueden pagarlo", sino un bien ambiental cuya distribución desigual profundiza desigualdades preexistentes en salud, en confort térmico y en calidad de vida. Revertir esta situación exige pensar la forestación urbana como una política de redistribución (Barrameda, 2026) ya que no alcanza con plantar árboles en las plazas ya consolidadas, sino que es necesario priorizar a los barrios populares, que son, al mismo tiempo, los que menos arbolado tienen y los que más sufren el calor extremo.

        Solo así el derecho a la sombra puede dejar de ser un privilegio de algunos barrios para convertirse en una garantía ambiental para toda la ciudad".

Foto del escritor: Lic. Carolina Somoza

Lic. Carolina Somoza

Colabora: Lic. Carolina Somoza, Politóloga (UBA), diplomada en Derecho Ambiental, Derecho de personas migrantes y refugiadas y en Educación Ambiental Integral. Docente y asesora en la Defensoría del Pueblo (CABA).

Fuente: Del sitio de Linkedin, y de Ambiental y Más. 

https://www.ambientalymas.com/post/qui%C3%A9n-tiene-derecho-a-tener-sombra 

Noche divina

por Alfonsina Storni,
poetisa suizo-argentina (1892-1938)




Fuente: Del sitio de facebook de I-Letrado.