(en preparación)
Sociedad Poética
1 d
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"Sentado al borde de una silla desfondada,
mareado, enfermo, casi vivo,
escribo versos previamente llorados
por la ciudad donde nací.
Hay que atraparlos, también aquí
nacieron hijos dulces míos
que entre tanto castigo te endulzan bellamente.
Hay que aprender a resistir.
Ni a irse ni a quedarse,
a resistir,
aunque es seguro
que habrá más penas y olvido".
Juan Gelman | Mi Buenos Aires querido
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Juan Gelman ocupa un lugar esencial en la poesía hispanoamericana contemporánea porque convirtió la experiencia del dolor, el exilio y la pérdida en una profunda exploración del lenguaje. Su obra, cercana a la vida cotidiana y al habla popular, encontró en la poesía un espacio para confrontar la violencia política y preservar aquello que la historia intenta borrar.
La dictadura argentina de 1976 marcó decisivamente su existencia. El secuestro y desaparición de su hijo Marcelo, su nuera María Claudia y el nacimiento de su nieta en cautiverio transformaron su escritura en una búsqueda constante de memoria, identidad y justicia. En Gelman, el poema no funciona únicamente como expresión íntima: adquiere también una dimensión ética, pues intenta devolver humanidad a quienes fueron reducidos al silencio.
Libros como Violín y otras cuestiones, Gotán, Cólera buey, Carta a mi madre y Hoy muestran una poesía capaz de combinar ternura, ironía, experimentación y desolación. Su lenguaje rompe estructuras convencionales para aproximarse a aquello que resulta difícil nombrar: la ausencia, la muerte, el amor y la memoria.
Premio Cervantes en 2007, Gelman dejó una obra donde la palabra se convierte en resistencia. Su poesía permanece como testimonio de que recordar también puede ser una forma de justicia.



