Oración de sanación de dolores en el cuerpo


        "Señor Jesús, hoy vengo ante Ti con fe, reconociendo que Tú eres mi refugio, mi fortaleza y mi auxilio en la enfermedad.

        Tu Palabra dice: “Él sana a los de corazón quebrantado y venda sus heridas” (Salmo 147,3). Por eso, Jesús, pongo delante de Ti cada parte de mi cuerpo que está sufriendo.

        Señor, pasa tu mano sanadora sobre mí.

        Toca mi cabeza, mi cuello y mis hombros.

        Toca mi espalda, mi columna y mis músculos.

        Toca mis brazos, mis manos y mis articulaciones.

        Toca mi pecho, mi abdomen y cada órgano de mi cuerpo.

        Toca mis caderas, mis rodillas, mis piernas y mis pies.

        Jesús, entra con tu poder allí donde existe dolor, inflamación, cansancio o debilidad. Tú conoces aquello que yo no puedo ver; conoces el origen de cada molestia y sabes exactamente lo que mi cuerpo necesita.

        Tu Palabra proclama: “Él perdona todas tus culpas y sana todas tus dolencias” (Salmo 103,3).

        Por eso clamo con fe:

        ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!

        Donde hay dolor, trae alivio.

        Donde hay inflamación, trae descanso.

        Donde hay tensión, trae serenidad.

        Donde hay debilidad, derrama fortaleza.

        Donde existe enfermedad, acompáñame con tu gracia y conduce también a quienes cuidan de mi salud.

        Señor Jesús, así como tocaste al leproso y dijiste: “Quiero, queda limpio” (Marcos 1,41), extiende hoy tu mano sobre mi cuerpo.

        Tócame, Jesús.

        Visítame, Jesús.

        Fortaléceme, Jesús.

        Sosténme, Jesús.

        Espíritu Santo, ven sobre mí. Recorre cada parte de mi cuerpo con tu presencia consoladora. Dame paz para atravesar este momento, sabiduría para cuidar mi salud y confianza para no dejarme dominar por el miedo.

        Padre amado, pongo mi vida completamente en tus manos. Creo que estás conmigo aun en medio del dolor. Dame la gracia de recibir con esperanza la ayuda médica que necesite y de perseverar confiando en Ti.

        Y ahora, Señor, en medio de cualquier dolor que todavía sienta, proclamo:

        Mi cuerpo está en tus manos.

        Mi enfermedad está en tus manos.

        Mis dolores están en tus manos.

        Mi vida está en tus manos.

        Que cada día pueda repetir con el salmista: “El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor” (cf. Salmo 41,4).

        Jesús, cúbreme con tu misericordia, fortaléceme y concédeme, si es tu voluntad, la gracia de la sanación.

        Y que todo lo que Tú hagas en mi vida sea para gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

        Amén. 🙏🏻"

Fuente: Del sitio de facebook PADRE IGNACIO PERIES BENDICIONES, de Nanik Alvaro.

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