por Jorge Luis Borges,
poeta argentino (1899-1986)
Caminas por el campo de Castilla
y casi no lo ves. Un intrincado
versículo de Juan es tu cuidado
y apenas reparaste en la amarilla
puesta del sol. La vaga luz delira
y en el confín del Este se dilata
esa luna de escarnio y de escarlata
que es acaso el espejo de la Ira.
Alzas los ojos y la miras. Una
memoria de algo que fue tuyo empieza
y se apaga. La pálida cabeza
bajas y sigues caminando triste,
sin recordar el verso que escribiste:
Y su epitafio la sangrienta luna.
Jorge Luis Borges,
"El Hacedor"
año 1960
Ilustración: Wassili Kandinsky.
Fuente: Del sitio de facebook de JLBorges II, Silvia Wahlers.
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