Recrear el nacimiento de nuestra Patria en una lucha que no muere

El sábado 29 de junio pasado, más de 300 personas pudieron disfrutar de la recreación de la batalla librada entre las fuerzas rioplatenses enfrentadas a los invasores ingleses, al mando del General Beresford, cuando este grupo inició el desembarco en las playas de nuestra localidad. Tiros y cañones encantaron a los chicos, que tomaron partido por los nuestros con voces de aliento. Excelente presentación del Tercio de Cántabros Montañeses en la sede del Tiro y Gimnasia de Quilmes, en el marco de un espléndido día de sol.
Entrada de la Asociación de Tiro y Gimnasia de Quilmes 
“Algo Especial” se hizo presente, como es su costumbre y su nombre, tratando de ser protagonista de este evento, que según se rumoreó entre los concurrentes, tuvo menos difusión que en años anteriores, y por ende,  la mitad de los participantes del año anterior. Lo cual es lamentable, ya que es esfuerzo es enorme y encomiable. De todos modos, más de 300 personas participaron del evento, entre ellos, muchos chicos que siguieron con interés el desarrollo de esta recreación que deleitó a tanto a los pequeños como a los grandes. .
Jefa de Húsares con la conductora del programa 
Como diría la Jefa de Húsares, que a su vez es Directora de Escuela: “Hay muchas maneras de enseñar Historia”, y nosotros coincidimos con esa postura, y así lo expresamos. Criollos y españoles de un lado del campo, ingleses del otro, se enredaron en singular batalla, cada uno con sus cañones que atronaron el mediodía del sábado, bajo un sol espléndido en una estación que más parecía primavera que invierno.
Llenos de emoción, los participantes entonaron el Himno Nacional Argentino, y siguieron las vicisitudes de la batalla, que tuvieron sus heridos y sus mujeres que los atendían, ya que se utilizaron en la recreación las armas utilizadas en la batalla real, y las tropas se presentaron con la réplica de las banderas originales, lo mismo que los uniformes. Por eso los heridos no faltaron, y las mujeres junto con sus niñas, los atendían.
Señora y niñas patriotas que atendían a los heridos 
       Y así nos enteramos, conversando con el señor Alberto Buchanan,  del Tercio de Cántabros Montañeses, que también los ingleses viajaban con sus mujeres, “a sorteo”, e incluso con niños. Y que también algunos solteros dejaron de serlo en playas porteñas. Nos contó el caso de una señora de alta sociedad que ofreció té a la oficialidad inglesa, y luego, los dejó atrapados, reportando su presencia  a las tropas criollas, pero eso sí, dejando bien clarito que “de los 7 oficiales, sólo entregaré 6, ya que uno de ellos lo tengo visto para casarlo con mi hija”. Junto a Buchanan, el señor Eduardo Arizmendi representó al General  William Carr Beresford, papeles que suelen intercambiar entre sí.
        Bueno, como vemos, no todo era aceite y agua hirviendo, ni mucho menos. Lean si no el texto de María Sáenz Quesada, quien ha editado el libro sobre la vida de Mariquita Sánchez de Thompson, testigo privilegiada de esa época y de la llegada de los “diablos rojos”, y que transcribimos más abajo en esta misma nota.
El ejército inglés, con Buchanan a la izquierda y Arizmendi al centro, junto con la conductora y comandante inglés
        En cuanto al espectáculo de recreación, digamos que duró una hora, aunque, según Buchanan, suelen representarlo en la ciudad de La Plata con mayor duración pero ante un público de más de 20.000 personas, y con varios centenares de soldados de ambos bandos e incluso, caballos. El Tiro y Gimnasia de Quilmes no cuenta con un espacio tan grande, pero sí podemos decir que todo estaba muy limpio y cuidado, tanto que, como el inicio se hizo esperar (ya que el locutor de la Municipalidad no se hizo presente) los chicos se dedicaron a rodar por el  césped  y a tirarse puñados de pasto cortado y limpio.
        Y los chicos, digámoslo de una vez, fueron los protagonistas de esta jornada. Un grupo que se encontraba detrás de la cronista hizo reír a más de un grande. No sólo las nenas se dedicaron a pintar cuentos antes de empezar, sino que los varones, que tenían entre 5 y 10 años, aproximadamente, dieron la nota. Uno de ellos, el más chiquito, y al ver que nuestras tropas se detenían para disponerse a atacar, gritó  con fuerza con su voz finita: “Y daaale, atacá!” ocasionando la risa de los presentes. Y cuando los “nuestros” tiraban las latas con bombas de humo para representar las lides de la guerra, protestaron: “Noooo, las bombas negras noooo, que no vemos nada!” refiriéndose al humo negro que emanaba de estos envases. 
        Estaban encantados con los cañones, e instaban a los cañoneros a apurarse a cargarlos. Pero lo más divertido fue el comentario de uno de los  pequeños.  Ante el avance de los invasores, su miedo se convirtió en alegría cuando, en el fondo del predio, apareció una avioneta blanca que seguramente venía del Área Material Quilmes, dependiente de la Fuerza Aérea, justamente del lado de los “malos”, y que lo hizo gritar: “Uy, llega el Kaiser, ahora sí!” pensando quizá que dispararía con una ametralladora que por aquel entonces no existía.  Vaya a saber en qué video juego o dibujo animado pensaba. Esta cronista se ha reído en medio de los cañonazos, disparos y bombas negras. Y las protestas continuaban cuando los empleados apagaban el fuego que se generaba en el pasto seco, por seguridad: “¡Noooo, así no vale!”, porque no les parecía que debieran interrumpir la escena con esas  cuestiones. .
Por lo demás, y enfrentados que estuvieron los bandos, todo terminó con un apretón de manos de parte de los generales Pedro Arce y Beresford, y las tropas se retiraron en total tranquilidad. Todo quedó bajo control. Salvo la opinión de Matías, el “fan número uno” de nuestro programa, que aclaró que él “iba a googlear quién había ganado, ya que al fin todos acá son buenos y eso no puede ser”. Risas generales y una felicitación para nuestro gran amigo.
Como vemos, la recreación fue excelente y dio que hablar, lo que representa un verdadero éxito, ya que demuestra que los chicos participaron y se sintieron parte del espectáculo, el que recomendamos a todas las escuelas.
Tropas rioplatenses con la conductora
Desde aquí, deseamos que todos los profesores comprendan la importancia de asistir a estos eventos junto con sus alumnos, y los padres con sus hijos, para que la Patria, que tiene estas valerosas raíces, siga fluyendo en la sangre de estas generaciones nuevas. Ellos tienen que conocer la semilla del nacimiento de nuestra gran Nación Argentina, para que a su vez pasen la antorcha a las futuras generaciones, que tal vez no conoceremos. Es con nuestra enseñanza que lo aprenderán desde chiquitos.
Es conociendo los motivos por los que lucharon estos valientes soldados criollos, que tomamos impulso para continuar nosotros esta gran lucha cotidiana que significa vivir en la Argentina. Y esta lucha no termina, y seguirá en la vida y en la historia de los que vendrán.
Si les enseñamos sobre  la Patria y sus valientes protagonistas, sabemos que esa lucha jamás morirá.
En plena batalla
Un relato en primera persona de una testigo privilegiada
        En su libro “Mariquita Sánchez, Vida política y sentimental”, la escritora María Sáenz Quesada, nos relata la vida de esta gran mujer, y nos cuenta lo que ella misma ha contado de su propia letra, en su libro “Recuerdos del Buenos Aires Virreynal”, publicado por editorial Ene en 1953.
Edición del libro de Mariquita Sánchez de Thompson del año  1953 
Quesada cuenta que “España participaba, aliada a Francia, de la enconada guerra entre los ingleses  y Bonaparte. La victoria del Almirante Nelson en Trafalgar, el 18 de octubre de 1805, dio a Gran Bretaña el dominio de los mares y obligó a ajustar la defensa en todos los puertos del Imperio Español, incluidos los de Buenos Aires y Montevideo, este último principal puerto militar del Río de la Plata”. Cabe destacar que el Almirante Nelson perdió la vida en esta famosa batalla, sobre la cual hay muchos textos escritos, uno de ellos, el más famoso, el de Benito Pérez Galdós.
Avance inglés 
“La vigilancia dela boca del río para evitar al entrada de busques corsarios era la principal preocupación de los marinos rioplatenses, según se desprende de las cartas intercambiadas entre el gobernador de Montevideo, Ruiz Huidobro, y Martín Thompson, quien tres meses antes de esta fecha se había casado con Mariquita Sánchez” dice Quesada.
Y ahora veamos qué dice Mariquita de aquellos agitados días: “Así, cuando el capitán del puerto, don Martín Thompson, dio aviso al Virrey Sobremonte que se avistaban velas por los Quilmes, se creyeron contrabandistas, aunque Thompson había dicho eran de guerra”. Al fin, Thompson insiste en que son muchos los barcos de guerra, comisionándose en la Casa de Comedias para avisar al Virrey, hasta que lo convence de salir del teatro.
Avance criollo 
“¡Qué noche! ¡Cómo pintar la situación de este virrey, a quien se acrimina toda la confusión y demasiado se hizo en sacar y salvar los caudales! Mucho se ha escrito sobre esto; yo sólo diré algo: todas las personas encargadas por el virrey esa noche de defender la ciudad, estaban tan sorprendidas de la situación y de la imposibilidad de salvar al país, que esto no se puede explicar bastante” dice Mariquita, explicando la angustia de aquellos días.
        Como no se tenían antecedentes de la rendición de una ciudad, se copió de una gaceta española la usada en una oportunidad similar, la toma de Pensacola (Florida) por los británicos. Mariquita es la primera en dar a conocer este dato, porque lo que se cree que su esposo Thompson habría oficiado de negociador, ya que sabía hablar inglés.
En plena batalla 
"Como la situación era ya irreversible, la gente acudió a recibir al ejército invasor “que venía con su música muy tranquilo por (la calle) de San Francisco” cuenta Mariquita. Eran como las cinco de la tarde cuando Beresford entró al fuerte y los porteños, que iban de asombro en asombro, escucharon por vez primera la salva de cañonazos que hizo la escuadra situada frente a la ciudad, en sitio donde no se creía que los grandes navíos de guerra pudieran tener fondo” cuenta Quesada.
La joven Mariquita hace una descripción muy desfavorable de las tropas criollas: “todos rotos, en caballos sucios, mal cuidados, todo lo más miserable y más feo, con uno sombreritos chiquitos encima de un pañuelo atados a la cabeza”, y remata: “Si no se asustan los ingeses de ver esto, no hay esperanza”.
Cañoneros cargan el cañón rioplatense 
Sigue Quesada: “Por el contrario, las tropas británicas que entraban en la plaza, los escoceses del regimiento 71 mandados por el teniente coronel Pack, eran ‘las más lindas que se podían ver, el uniforme más poético, botines de cintas punzo cruzadas, una parte de la pierna desnuda, una pollerita corta (…) Este lindo unifome, sobre la más bella juventud, sobre caras de nieve, la limpieza de estas tropas admirables, qué contraste más grande… Todo el mundo estaba aturdido mirando a los lindos enemigos y llorando por ver que eran judíos y que perdiera el rey de España esta joya de su corona. Nadie lloraba por sí, sino por el Rey y la Religión”. Se llegaba al extremo de decirles judíos a los ingleses, que eran tan cristianos como los católicos romanos".
Dice Quesada: “Pronto se vería la onda movilización que producía la presencia de los invasores en la sociedad porteña, sumida hasta entonces en su quietud colonial. Sin embargo, no sólo los criollos están sorprendidos. También se asombraban los británicos en esta nueva tierra 'donde ni la menor simpatía debían encontrar'. Pero Mariquita, lo mismo que muchas otras personas de la buena sociedad,no se privaría de entrar en relación los los extranjeros, apreciar sus buenos modales y deleitase con los muebles y “los mil objetos agradables” que importaron  los comerciantes que acompañaban a la escuadra".
Miriñaques, enormes peinetones, puntillas y bordados, incluso botitas con taquito de plata 
“En sus ‘Recuerdos’ elogia ante todo a Beresford por su capacidad y fina educación, el respeto con que trató al obispo y las seguridades que dio en relación al culto católico. Tal actitud tranquilizó a todos y la ciudad se animó luego del silencio sepulcral de los primeros días. La gente empezó a ir a la plaza a ver las maniobras impecables de los ingleses.  Y de nuevo era notable el contraste entre estas fuerzas y las milicias criollas, que se aburrían y cansaban al menor ejercicio. (…) Sorprendente también era el trato que les daban las porteñas: los recibían en sus habitaciones, con camas y sábanas muy adornadas de encajes, riéndose a carcajadas y tomando por sordos y tontos a todos ellos porque no sabían hablar español” dice Quesada, y cita a Mariquita: “¡Dios mío! Cuando pienso en esto todavía me da vergüenza”.
       Por su parte, en sus “Memorias”, Ignacio Núñez dice que los generales ingleses “paseaban de bracete por las calles con ls Marcos, las Escaladas y Sarrateas”.
Santiago de Liniers, héroe de la Reconquista de Buenos Aires
Pronto esta armonía se terminó, y seguramente fue Mariquita quien prestó su quinta de las barrancas de San Isidro para el desembarco de las tropas reconquistadoras o para atenderlas a su paso por el pago sanisidrense camino a la Capital, como dice la leyenda familiar, ya que ella era amiga de Liniers y de Ruiz Huidobro y estaba casada con un militar como lo era Thompson.. Probablemente estuviera al tanto del proyecto de Reconquista.
Batallas en la ciudad de Buenos Aires 
De todos modos, ella reconoce que los ingleses se habían comportado admirablemente y merecían toda consideración, pero compadece a los oficiales prisioneros, repartidos en las “casas decentes” dado que “empezaron a pagar sus culpas con nuestras comidas”.
Y sigue Mariquita, Marica para sus amigos:”¡Esta fue una gran lección para este pueblo, fue la luz! ¡Cuántas cosas habían visto y aprendido en tan corto tiempo! Vino la segunda lección y fue mayor el adelanto. Ya este pueblo conoció lo que podía hacer por sí mismo”, comenta.
María Sáenz Quesada, autor del libro sobre la vida de Mariquita, o Marica, como la llamaban 
Información del Diario LA MIRADA DE QUILMES OESTE – 30 de junio de 2013 Edición digital
Se llevó a cabo una recreación histórica del combate de Quilmes durante las invasiones inglesas, en la Asociación de Tiro y Gimnasia de Quilmes.
La agrupación “Tercio de Cántabros Montañeses de Buenos Ayres” presentó en la Asociación de Tiro y Gimnasia de Quilmes, la recreación del 25 de junio de 1806, fecha en que las fuerzas británicas iniciaron el desembarco en las playas de Quilmes en lo que se denomina las Primera Invasión Inglesa a la ciudad de Buenos Aires.
El subsecretario de Cultura del Municipio de Quilmes, Héctor Bandera, participó de las Jornadas de Recreación Histórica realizadas en conmemoración de los 207° años del Combate de Quilmes durante las Invasiones Inglesas de 1806.
La recreación fue protagonizada por la Compañía de Granaderos del Tercio de Cántabros Montañeses y se desarrolló en la Asociación de Tiro y Gimnasia de Quilmes, Cevallos 440.
Bandera se refirió al espectáculo y destacó que las recreaciones son actividades que existieron desde la época de los torneos en la Edad Media.
En cuanto a este hecho concreto que ocurrió en nuestra ciudad, el subsecretario de Cultura se refirió a la recreación de esos “1600 hombres que desembarcaron en esta zona, un poco más hacia Bernal, esta es la segunda recreación y es una alegoría porque hay grupos británicos que no desembarcaron acá pero no se puede reproducir exactamente porque fue en medio de los bañados que hubo un cañoneo entre los británicos y las fuerzas españolas”, aseguró el subsecretario.
Del mismo modo destacó la representación “la gente se interesa hay recreacionistas en todo el mundo y también aquí en el país respetan muchos el tema de uniformes, armas de época y los cañones con pólvora negra como en la época”.
Un centenar de recreadores, vestidos con sus trajes de época representaron las batallas que tuvieron lugar en las playas de Quilmes con sus banderas, armamentos, los distintos uniformes de las milicias y las tácticas de combate.
Participaron del evento el presidente de la asociación de Tiro y Gimnasia Guillermo Detcher; el coordinador del Tercio de Cántabros Montañeses, Rubén Rocchicchioli; el secretario de la Unidad Legal del Intendente, Luis Valenga; concejales; autoridades municipales; en representación del Estado Mayor de la Armada, el suboficial 1° Leandro Torres y acompañantes; centro de ex Combatientes de Malvinas; instituciones como el Instituto Belgraniano de Quilmes y Berazategui; la Asociación Cultural Sanmartiniana Sable de Gloria; el presidente del Instituto Nacional Browniano de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela; Club de Leones; sociedad de fomento Las Barrancas, el secretario de Centros Tradicionalistas; Comisión de festejos de Quilmes Oeste; personalidades de la cultura y cientos de familias que disfrutaron de la recreación histórica que fue conducida por la escritora y profesora América Argentina Trgovcie.
Ceremonia
En la presentación oficial se entonaron las estrofas del Himno nacional y luego ingresaron los distintos Cuerpos de Recreación Histórica: Real Cuerpo de Blandengues de Barragán, cuerpo de caballería de tres escuadrones, antecedente de la Gendarmería Nacional Argentina. Corsarios del Plata, de activa participación en las luchas por la reconquista y defensa del Virreinato del Río de la Plata; Guardia Escocesa de Buenos Aires, cuerpo ceremonial formado y uniformado en forma similar al regimiento escocés del siglo XX; Tercio de Mar Océano, lleva el uniforme histórico de principios del siglo XX y tiene como antecedente el honor de haber recuperado las Islas Malvinas el 2 de abril de 1767; 3er Escuadrón de Húsares, en 1807 enfrentó a la vanguardia británica de 200 hombres en Quilmes y Tercio de Cántabros Montañeses de Buenos Aires, cuerpo que brilló en la defensa de Buenos Aires en julio de 1807 destacándose en la recuperación de la iglesia y convento de Santo Domingo.
Cuando está a punto de llegar la avioneta blanca desde el Área Material de la FFAA, lado inglés 
Desde nuestro programa queremos agradecer a la Municipalidad de Quilmes, al Tiro y Gimnasia de Quilmes, y al Grupo de Recreación Histórica del Tercio de Cántabros Montañeses, y a todos los que hicieron posible esta recreación. Recomendamos contactarse con ellos para solicitar sus servicios, que incluyen recreación de batallas, campamentos y tertulias, y reciben consultas para Ceremoniales y Guardias de Honor en cantabros1807@gmail.com. Toda información puede recabarse en www.granaderos.com.ar. Gracias por mantener vivo el fuego fundador de nuestra Patria. 
Tropas rioplatenses con estandartes, cañones y armas de la época 
La Mirada de Quilmes Oestedomingo 30 de junio de 2013 – Edición ON LINE
http://www.miradaquilmesoeste.com.ar/2013/06/se-llevo-cabo-una-recreacion-historica.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+lamiradadequilmesoeste+%28La+Mirada+de+Quilmes+Oeste%29
Nota del Diario La Nación, entrevista a María Sáenz Quesada
http://www.lanacion.com.ar/17995-lo-que-se-ensena-en-la-escuela-es-un-cliche
"La mujer sola era considerada un peligro para la sociedad", sostiene María Sáenz Quesada. Foto: Marino Balbuena
Fuente: “Mariquita Sánchez – Vida política y sentimental”, María Sáenz Quesada, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, primera edición año 1995.
Foto de la tapa del libro "Recuerdos de la Buenos Aires Virreinal" de Mariquita Sánchez de Thompson, Editorial Ene, año 1953.- del Sitio Mercado Libre.
http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-462920958-recuerdos-del-buenos-ayres-virreinal-mariquita-sanchez-_JM
Cuadro de las batallas que se desarrollaron en Buenos Aires en agosto de 1806.- Manuela Pedraza, "La Tucumanesa".
http://www.argentinavuelve.com.ar/personalidades_argentinas.htm
Cuadro de Santiago de Liniers - Del sitio de la Wikipedia, Santiago de Liniers.
http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_de_Liniers
Moda en MDZ ON LINE - Moda del Río de la Plata en la época virreynal.
Litografías de Andrea Bacle en "Trages y costumbres de la provincia de Buenos Aires" (1833).
http://www.mdzol.com/nota/205086/ 

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