CIENTOS DE LOBOS MARINOS ESTÁN SALIENDO A LAS COSTAS DE SAN FRANCISCO A MORIR 🦭
Las costas de California están siendo escenario de una situación preocupante. Cientos de lobos marinos se han concentrado en playas, muelles y zonas portuarias de la bahía de Monterey, al sur de San Francisco, mientras especialistas atienden una emergencia sanitaria que está enfermando y provocando la muerte de numerosos animales marinos.
En lugares como Moss Landing, la presencia de estos animales ha sido tan numerosa que algunos han terminado ocupando carreteras y espacios utilizados habitualmente por personas. Las imágenes muestran decenas de cuerpos descansando unos junto a otros, una escena que ha llamado la atención por su magnitud. La emergencia sanitaria está relacionada con el ácido domoico, una neurotoxina producida por ciertas microalgas marinas. Durante las proliferaciones nocivas de estas algas, la sustancia se acumula en peces pequeños, como sardinas y anchoas, que posteriormente son consumidos por lobos marinos y otros animales. De esta manera, la toxina entra en la cadena alimentaria y puede provocar daños neurológicos severos.
Los animales intoxicados pueden presentar desorientación, temblores, convulsiones, alteraciones del comportamiento y dificultades para desplazarse. Algunos requieren atención veterinaria urgente y otros, lamentablemente, no sobreviven.
Durante septiembre y octubre de 2026, organizaciones especializadas en rescate de mamíferos marinos reportaron un aumento considerable de animales afectados en distintas zonas de la costa californiana. El Marine Mammal Center ha documentado numerosos rescates por intoxicación y también fallecimientos. La situación ha motivado medidas de vigilancia y restricciones temporales relacionadas con la captura de determinadas especies de peces para consumo humano. Durante generaciones hemos tratado al mar como una fuente prácticamente inagotable de recursos y como un espacio donde podemos depositar los residuos de nuestras actividades. La pesca industrial extrae enormes cantidades de animales de las redes alimentarias marinas, modifica las relaciones ecológicas y genera capturas accidentales de especies que ni siquiera son su objetivo. A esto se suman los plásticos, los contaminantes químicos, las descargas de nutrientes, la degradación de los hábitats y el calentamiento del océano. Todos estos factores ejercen presiones sobre ecosistemas de los que dependen millones de individuos.
Los lobos marinos, las focas, las aves, los peces y tantos otros habitantes del mar dependen de redes ecológicas que estamos sometiendo a múltiples presiones simultáneas. Y cuando esas redes se deterioran, ellos no tienen la posibilidad de cambiar de sistema alimentario, exigir regulaciones ambientales o abandonar fácilmente los territorios donde han vivido durante generaciones. Simplemente enfrentan las consecuencias. Desde una perspectiva antiespecista, resulta profundamente contradictorio que la preocupación por la salud del océano aparezca muchas veces únicamente cuando sus alteraciones amenazan la pesca comercial, el turismo o el consumo humano. Los animales marinos no son solamente indicadores de la calidad ambiental ni recursos cuyo valor depende de cuánto beneficio económico podamos obtener de ellos. Son individuos sintientes, con intereses propios, capaces de experimentar dolor, miedo y sufrimiento, y sus vidas tienen valor independientemente de su utilidad para nuestra especie.
Fuente: Del sitio de facebook de B-12.












