Cuentos para niños

El Oso Primor, todo un problema
        En las heladas regiones del Polo Norte, una feliz pareja comparte la dicha de tener una familia hermosa: son Primor y Karini, padres de los Mim. Si alguno de ustedes quiere mandarles una carta o una tarjeta de cumpleaños, sus nombres completos con sus apellidos son: Primor Oso, Karini Osa y los Mim Ositos. Son osos blancos, blanquísimos, y se pasan la vida pescando y jugando a tirarse en el agua fría por los trampolines de hielo.
        Por allá las cosas van bien, los peces abundan, los Mim Ositos aprenden a pescar en compañía de sus padres. Pero la que tiene un problema es Karini, la mamá, que siempre se queja:
- “¡Ay, ya viene el largo invierno, y Primor se pasará los próximos seis meses durmiendo!”
        Durmiendo él, porque ella, pobrecita, no pega un ojo. Y eso pasa porque su esposo Oso (valga la redundancia) ronca como su apellido y no la deja dormir.
        Una primavera, cansada después de un largo invierno en el que sólo había podido dormir a ratos, Karini le dijo seriamente:
- “Primor, debemos consultar con el doctor ¡tus ronquidos no me dejan dormir, ni a mí ni a los Mim Osos!
- “Está bien…” – dijo él, compungido. “Iremos a ver al Doctor Narval”.
        Y allí fueron en procesión.
        Cuando llegaron al consultorio, el Doctor Narval estaba atendiendo a una foca acalambrada que había nadado demasiado rápido; a una morsa con dolor de colmillos; a un león marino que quería tener la melena de un león de cine y se quejaba de su calvicie, y a un patito silbador que se había quedado afónico y no podía silbar ni un tanguito. Narval los escuchaba con paciencia de pez budista, y los estudiaba con los anteojos que hacían equilibrio sobre su cuerno de marfil.
        Cuando pasaron todos esos pacientes, el Doctor Narval revisó a Primor Oso y le recetó que hiciera gimnasia y flexiones todas las mañanas al lado del mar, para que cuando llegue el momento de dormir, no ronque. Karini, agradecida.
        Y allí va bien tempranito Don Primor, a hacer sus ejercicios, mientras los Mim Ositos se revuelcan en la nieve, juegan a las escondidas entre las rocas y hacen agujeros en el hielo hasta encontrar agua, para que no se escape ningún pez. Lo mejor: fútbol en el hielo, con un pedazo de témpano como pelota.
        Y por la noche, cuando los oseznos duermen en la osera, bien comidos y abrigados, la feliz pareja mira abrazada la inmensa aurora boreal.
FIN 
Más sobre osos!
Los osos polares habitan en los hielos del Mar Ártico, en el agua, en sus islas y en la costa continental. Algunos prefieren las islas de hielo, pero otros pasan buena parte del año en tierra. En verano, el hielo de las costas se derrite, y el hielo flotante viaja hacia el Norte. Por ello, la mayoría de las osas que esperan bebés quedan en tierra. El clima es tremendamente riguroso, pero el oso no lo siente: la temperatura es de 34º bajo cero en invierno, y 0º en verano. Pero en Siberia del Noroeste llega a haber 69º bajo cero.
Claro que el oso, con su pelaje especial de dos capas, no se muere de frío, se muere de risa, y se va a nadar y a capturar peces. Son capaces de viajar 30 kilómetros o más por día, siempre nadando, aunque seguirlos no es fácil: como el cuello es ancho y la cabeza, angosta, los machos se suelen sacar los collares de seguimiento que le colocan los investigadores, que son quienes más han luchado para que los osos no se extingan debido a la caza de los hombres. Pero hay un problema más grave: la contaminación se ha concentrado en lo lugares donde viven, y el calentamiento global hace que el hielo se derrita más rápido. Como son muy buenazos, se acercan a las bases del Artico donde habitan los humanos, y se dedican a revolver la basura, comiendo lo que no deben, y así no quieren aprender a cazar. ¡Mirá vos!
Pero fuera de estos problemas, la pasan bien: duermen panza arriba y cuando se cansan de dormir vuelven a jugar al fútbol con pedazos de hielo, y a rodar por las pendientes de nieve como pelotas. Las patas tienen unos topetones negros que impiden los resbalones, y unas garras gruesas para caminar con fuerza y subir sobre la nieve. Los oseznos, nacidos generalmente de a dos o tres (los casos de cuatro hermanitos son raros) pesan medio kilo al nacer, y su mamá los cuida durante muchos meses.  Los turistas viajan sólo para verlos.
Miren este osito cómo toma la mamadera!
https://www.youtube.com/watch?v=TCvIufhf2pY
Un hermoso documental sobre las madres Oso Blanco en el Polo Norte!
https://www.youtube.com/watch?v=ZXEZ7RpLiFA
Fotos de Osos - Del sitio Wikifaunia.
http://wikifaunia.com/mamiferos/osos/oso-polar/
Información sobre la vida de los osos blancos - Del sitio Rie.cl.
http://rie.cl/?a=29644
Fotos del oso polar bebé - Del sitio Schauzi.com, contra el maltrato animal.
http://www.schnauzi.com/un-bebe-de-oso-polar-juega-en-la-nieve-por-primera-vez/
Fotos de los dos ositos polares - Del sitio Tutunca.es
http://www.tutunca.es/blog/author/mariarosa-la-graciosa/page/2/

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